Banco Central: fundamentos de mediano plazo siguen anticipando un deterioro importante del gasto

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Banco CentralEn la Reunión de Política Monetaria  Central acordó incrementar la tasa de interés de política monetaria (TPM) en 125 puntos base hasta 8,25%. La decisión fue adoptada por la unanimidad de sus miembros, tal como lo señala la minuta de dicho encuentro publicada este viernes.

Respecto del escenario externo, señala el documento, “hubo consenso en que la suma de antecedentes era,(RPM) celebrada el 4 y 5 de mayo pasado, el Consejo del Banco en general, poco favorable para las perspectivas de inflación. Por un lado, el problema inflacionario se había ido complejizando en varias economías. Destacaba el caso de Estados Unidos, donde el mercado mostraba dudas importantes acerca del accionar de la Reserva Federal, aumentando los riesgos de que en el futuro fuera necesaria una reacción más abrupta de la política monetaria en ese país. Por otro lado, las presiones de costos seguían al alza, pues la guerra en Ucrania continuaba presionando los precios de los productos básicos y los confinamientos en China afectaban negativamente las cadenas de distribución global. Además, el fortalecimiento global del dólar había debilitado las monedas de los países emergentes, dando paso a una depreciación importante del peso. Si bien este aumento del tipo de cambio tenía menor impacto que uno provocado por factores internos, su efecto era preocupante en medio del fenómeno inflacionario por el que estaba atravesando la economía. En este contexto, el panorama de riesgos parecía más complejo, pues se había elevado la probabilidad de escenarios de actividad global y condiciones financieras significativamente más desfavorables, pero al mismo tiempo más inflacionarios.”

En cuanto al escenario local, consigna la minuta, “se destacó que los datos más recientes mostraban una sorpresa al alza en la actividad y antecedentes mixtos por el lado de la demanda, con un consumo más resiliente y una inversión más débil. De todos modos, se precisó que era necesaria una revisión detallada de los antecedentes del primer trimestre —que estarían disponibles durante la preparación del próximo IPoM— para poder concluir si se estaba ante un escenario de dinamismo de la demanda distinto del previsto. Asimismo, se destacó que los fundamentos de mediano plazo seguían anticipando un deterioro importante de la demanda interna y sus sesgos parecían ir a la baja. El estrechamiento de las condiciones financieras —que se estaba traspasando a la evolución del crédito—, el nuevo deterioro de las expectativas empresariales, y especialmente de consumidores, los altos índices de incertidumbre local y externa, y el menor impulso externo, entre otros, apuntaban a un deterioro de las condiciones para la inversión y el consumo hacia la segunda parte del año”.


Opciones de política

El Consejo concordó en que el escenario macroeconómico seguía imponiendo riesgos significativos para la convergencia de la inflación a la meta en el horizonte de política monetaria de dos años. Hubo acuerdo en que la suma de las noticias conocidas desde la publicación del IPoM —en particular respecto de la inflación y la actividad— sugerían que era necesario volver a aumentar la TPM, llevándola a un nivel en torno al borde superior del corredor de tasa que se indicó en marzo. Coherente con ello, el Consejo consideró que las opciones de política relevantes para esta Reunión eran: aumentar la TPM en 100pb; aumentarla en 125pb; y aumentarla en 150pb.

Todos los consejeros concordaron en que la opción de 125pb era la que permitía comunicar de mejor manera el cambio en el escenario inflacionario, señalizando una preocupación especial por la persistencia de la inflación. Hubo acuerdo en que una mayor reacción de la política monetaria era necesaria para prevenir ajustes futuros cuyos costos serían más intensos en términos de empleo y actividad. Un consejero agregó que un aumento de 125pb también tenía el valor que acercaba la TPM algo más rápido tanto al nivel como al momento en que arribaría a su tasa terminal, cualquiera que ella fuera. En todo caso, agregó este consejero, esto sería una materia que quedaría más clara tras la revisión de las proyecciones de mediano plazo del próximo IPoM.

Respecto de la opción de aumentar la TPM en 100pb, todos los consejeros coincidieron en que su mayor ventaja era que coincidía con las expectativas de mercado, lo que tenía valor tras varias Reuniones en que se les había sorprendido. Sin embargo, era menos eficiente al momento de reflejar la evaluación del Consejo sobre el cambio del escenario inflacionario. Respecto de la opción de 150pb, un consejero mencionó que podía ser valiosa si lo que se quería era dar una señal potente de los riesgos en torno al proceso inflacionario, pero que al mismo tiempo su comunicación era compleja sin tener detrás un análisis exhaustivo de las perspectivas de mediano plazo.