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Víctor Salas |
La actividad productiva del país trae una tendencia recesiva. Desde enero de 2026 muestra un Índice Mensual de Actividad Económica, IMACEC, con valores negativos, los que entre abril y agosto de este año han estado fluctuando alrededor de -1%, excepto junio, que fue +2,4%. La expectativa generalizada es que en 2026 tengamos un crecimiento del PIB anual entre 0,0% y 0,3%, mientras que los más optimistas, Hacienda, proyectan 0,7%. Acompañando a esta baja actividad productiva, tenemos una alta tasa de desempleo, situado desde el trimestre móvil de febrero-marzo-abril 2026, en 9,1% y en aumento, llegando a 9,6% en agosto.
El IMACEC de julio 2026 fue altamente negativo (-1,5% anualizado) lo que indica que estamos no solo en recesión técnica, sino que estamos avanzando hacia una recesión real de nuestra economía, lo que también se confirma con el aumento, en julio, a 9,5% en la tasa de desempleo.
Si, es cierto, estamos en recesión técnica, lo ha corroborado el Banco Central de Chile en el Informe de Cuentas Nacionales del 2º trimestre de este año.
Los hechos económicos recientes siguen dando señales desalentadoras. Junio cerró con un IPC de 0,0% mensual cuando el mercado esperaba una leve caída.
Los datos confirman que nuestra economía sigue mal y está, penosamente, entrando en un ciclo recesivo. El Índice Mensual de Actividad Económica, IMACEC, cayó en el mes de mayo (-0,9%), por quinto mes consecutivo. Caímos poco en enero (-0,1%), algo más en febrero (-0,3%), en marzo volvimos a caer poco (-0,1%), pero en abril el retroceso fue fuerte (-1,2%) anticipando que la recesión está ad portas.
Las principales observaciones del Informe Macroeconómico Coyuntural de enero a mayo de 2026 del ECPE-USACH sobre la coyuntura macroeconómica nacional.
Ciertamente que para cualquier analista de la macro coyuntura económica del país, siempre será mejor hablar de buenos resultados, pero cuando nos enfrentamos con el dato negativo del Imacec de abril de 2026 (-1,2% respecto del mismo mes del año anterior), debemos reconocer la caída de la actividad productiva de ese mes y analizarla, además, en conjunto con los resultados de los meses anteriores, también negativos (-0,1% en enero; -0,3% en febrero y -0,1% en marzo), para entender los efectos que puedan tener sobre la economía y el PIB a fines de 2026.
Los datos recientes indican que la economía chilena ha vuelto a estancarse y a tomar aires inflacionarios.
Se puede decir que a noviembre 2025 estamos con un más claro control de la inflación, aunque todavía puede sorprendernos, pero no volveremos a tener inflaciones anualizadas de 4%.
El Conversatorio de Política Económica del Departamento de Economía de la Universidad de Santiago de Chile da a conocer en este Informe de noviembre, las proyecciones sobre algunas variables macroeconómicas relevantes de nuestra economía.