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Víctor Salas |
Ciertamente que para cualquier analista de la macro coyuntura económica del país, siempre será mejor hablar de buenos resultados, pero cuando nos enfrentamos con el dato negativo del Imacec de abril de 2026 (-1,2% respecto del mismo mes del año anterior), debemos reconocer la caída de la actividad productiva de ese mes y analizarla, además, en conjunto con los resultados de los meses anteriores, también negativos (-0,1% en enero; -0,3% en febrero y -0,1% en marzo), para entender los efectos que puedan tener sobre la economía y el PIB a fines de 2026.
Los datos recientes indican que la economía chilena ha vuelto a estancarse y a tomar aires inflacionarios.
Se puede decir que a noviembre 2025 estamos con un más claro control de la inflación, aunque todavía puede sorprendernos, pero no volveremos a tener inflaciones anualizadas de 4%.
El Conversatorio de Política Económica del Departamento de Economía de la Universidad de Santiago de Chile da a conocer en este Informe de noviembre, las proyecciones sobre algunas variables macroeconómicas relevantes de nuestra economía.
En este IMC se observa que, en los meses de agosto y septiembre, nuestra economía ha seguido estable, aunque en bajos niveles de crecimiento durante los meses recientes, como lo indican los últimos datos disponibles del IMACEC, 0,5% anualizado, en agosto 2025, en que se redujo la actividad productiva desde el 1.4% de julio, lo que fue causado principalmente por la caída del sector minero (-8,6%), lo que fue compensado por los aumentos de los servicios (+2,4%) y el comercio (+3,9%).
Uno quisiera alegrarse de que, según el FMI para este año creceremos al 2,5%, al menos casi a la misma tasa del año pasado. Pero no será fácil que, de aquí a fin de año, nos acerquemos a esa cifra, por el comportamiento que hemos tenido: en el ITrim2025 crecimos en 2,066%, el IITrim2025 en 2,93%, mientras que, en el IIITrim crecimos solo en 1,43%. Entonces, tendríamos que crecer a una improbable tasa de 3,5% en el IVTrim para llegar a esas estimaciones.
Hemos observado (https://www.economia.usach.cl/index.php/informes-y-notas/informemacroeconomico-coyuntural), que la economía chilena sigue estable, en los niveles ya conocidos de crecimiento. Ahora, curiosamente, con optimismo se espera que a fin de 2025 el PIB crezca en 2,5% y que la actividad económica siga por debajo de 3%. La previsión del Banco Central para 2025 instala un poco más arriba el límite inferior, entre 2,00% y 2,75%, estimación de crecimiento impulsada principalmente por las exportaciones y claro, por una base de comparación baja.
El crecimiento del producto en Chile muestra una tendencia altamente fluctuante alrededor del 2%, pero en el 2º trimestre se está instalando en un nivel levemente más alto, 2,7%.
Durante mayo de 2025, la economía chilena continuó enfrentando un escenario al margen de las expectativas del mercado, donde se combinó una política monetaria estable con una evolución cambiaria sensible a factores internacionales. La Tasa de Política Monetaria (TPM) se mantuvo en 5%, reflejando la decisión del Banco Central de seguir consolidando el proceso de convergencia de la inflación hacia su meta del 3%, sin poner en riesgo la recuperación de la actividad económica, en un contexto marcado por el riesgo geopolítico.
La economía chilena transitó, en abril 2025, por un escenario de moderada recuperación en un contexto global caracterizado por alta incertidumbre financiera, tensiones comerciales y señales de desaceleración en los principales socios comerciales de Chile.