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Germán Pinto |
El Gasto Tributario es un concepto que la OCDE solicita que los países sinceren como una forma de transparentar aquella recaudación que deja de percibir el Fisco producto de franquicias o exenciones tributarias otorgadas a determinados sectores o agentes económicos, obligando al Servicio de Impuestos Internos a informarlos periódicamente tal cuantía.
El Ministro de Hacienda está recorriendo el país explicando lo las ideas del Pacto Fiscal que prontamente se materializará en proyectos de leyes, señalando que una de las vías para aumentar la recaudación es el combate contra la elusión y evasión tributaria.
La semana pasada me consultaron cuándo era oportuno aplicar una reforma tributaria: cuando la economía está creciendo o cuando está deprimida. Mi respuesta fue, depende lo que busques con el proyecto.
Dentro de las medidas que estarían incluidas en la agenda procrecimiento que está dentro del Pacto Fiscal que ahora está llevando adelante el ministerio de Hacienda, ha trascendido las medidas para tratar la informalidad en materias tributarias. Si bien es un criterio correcto y que es eficiente “tratar” este tema, considero que el talante demostrado tiene una orientación errada.
Una de las medidas que ha trascendido, extraoficialmente hasta ahora, que formará parte de las medidas del pacto fiscal que está llevando adelante el ministerio de Hacienda, es una modificación del Código Tributario el cual radica en los tribunales tributarios y aduaneros la determinación de conductas elusivas por parte de los contribuyentes.
De las reservadas conversaciones que el ministro de Hacienda ha realizado con distintas organizaciones gremiales, de acuerdo con lo señalado por la prensa, ha trascendido que dentro de las 36 medidas para incentivar el crecimiento del país está la implementación de un “monotributo” cuyas características precisas desconozco porque, como he señalado, no hay información oficial más allá del número de propuestas (36 para el crecimiento, 18 para la eficiencia del Estado, 28 para la elusión y evasión…)
El ministro de Hacienda sigue con su encomiable empeño de conversar con muchas organizaciones para lograr un “pacto” fiscal, como si la potestad tributaria del estado estuviera supeditada a la voluntad de los contribuyentes de pagar impuestos.
Sinceramente, no entiendo al ministro de Hacienda y me llama mucho la atención los cambios de enfoque que tiene.
Pese a que las encuestas evidencien que el nuevo proceso constituyente no es atractivo para la mayoría de nuestro país, creo que es importante analizar sus disposiciones para votar con convicción en diciembre, motivo por el cual, he leído el texto poniendo atención a la materia que me compete y he concluido algunos aspectos que me parece oportuno compartir.
Mal ha sido el desarrollo realizado para gestar una nueva reforma tributaria, pese a la declaración de buenas intenciones manifestadas al inicio de éste.