Luis Riveros



Luis Riveros

Bajo este título se presentó el libro concerniente al problema social y político chileno que contiene material publicado a lo largo de los diez últimos años.

El término se usa indistintamente como sinónimo de “sumisión” y de “amabilidad”. Por cierto no es estrictamente lo mismo en términos del uso corriente del lenguaje.

Chile se encuentra remecido por acontecimientos que abren gran incertidumbre hacia el futuro, y que ponen en riesgo lo que se ha logrado avanzar en materia económica y social con mucho sacrificio.

Ya es un lugar común manifestar que Chile enfrenta problemas muy serios en materia social y económica, especialmente considerando las proyecciones a un plazo de tiempo mayor a la coyuntura.

“Ya es un lugar común decir que la clase política “no da el ancho”, especialmente frente a las graves circunstancias que afectan al país y al mundo. Los conglomerados políticos están Inundados de discursos populistas, de airadas manifestaciones de inconsecuencia y de gran ignorancia en materias técnicas y políticas; ni siquiera se atreven a escuchar las voces de expertos.

Se ha desdeñado el problema que constituye la creciente abstención en los procesos electorales que hemos sobrellevado los chilenos. En efecto, sólo se ha discutido y reseñado bastante sobre los problemas que representan las distintas alianzas y los apoyos cruzados que las mismas han ejercido, pero no el fenómeno de la abstención.

Son más de 200.000 millones dólares (cerca de 2/3 del PIB de Chile) lo acumulado como ahorro previsional de los trabajadores quIenes han ido mes a mes depositando a lo largo de los años. Y lo han hecho de acuerdo a las reglas del juego: el ahorro previsional, administrado por las AFPS, constituye el fondo para retirarse obteniendo una pensión por el resto de su vida.

Todos hemos visto las largas filas en malls y centros de entretención, que en gran medida se producen por la necesidad de darle un “sacudón” a las angustias que ha traído el virus, y por el crédito que se da a esas afirmaciones disidentes que causan, de esta forma, un daño significativo.Y tras de toda esta compleja circunstancia, se sitúa un debate político que trata de sacar partido de las situaciones que se asocian a la pandemia y sus efectos.

Se ha puesto de manifiesto la profunda crisis que vive la política partidista en Chile. La ciudadanía ha expresado un claro rechazo a todos los bloques y partidos, denotando de este modo su cansancio con las fórmulas tradicionales y el más bien lamentable desempeño de los representantes de todos los partidos y sus alianzas en el gobierno y el parlamento.

Los resultados de las elecciones recientes marcan muchos signos preocupantes, pero también dan lugar a una serie de elementos que inducen una mirada positiva.