​Investigación da cuenta de las preferencias en la atención de la salud que tienen los chilenos

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“En la mayoría de los países no existe la atención universal y los recursos económicos son escasos, por lo que esta limitación conduce a un racionamiento implícito, que se traduce en listas de espera, baja calidad, inequidades en el sistema de salud”, señala la investigación Investigating Public Values in Health Care Priority – Chileans´ Preference for National Health Care de la profesora Alicia Núñez del Departamento de Control de Gestión y Sistemas de Información de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, y que fue recientemente publicada en el Journal BMC Public Health.

Por ello, “la toma de decisiones sobre el establecimiento de prioridades en los sistemas de salud se reconoce como uno de los mayores desafíos que enfrentan los responsables de las políticas de salud a nivel mundial”, se indica en la investigación. Y se añade que “este estudio es una nueva contribución al debate sobre la participación del público en general en el establecimiento de prioridades”.

El estudio elaborado por la profesora Alicia Núñez corresponde a la segunda parte de una primera investigación integral sobre el acceso a la atención médica y la percepción de los chilenos para superar las barreras de acceso del sistema de salud del país. Este identificó que entre las principales barreras de acceso que enfrenta la población chilena en la atención médica, se encuentra la inversión en nueva infraestructura, mejorar la cobertura de los seguros de salud, aumentar el número de médicos y/o especialistas disponibles, nuevos sistemas informáticos, mejorar la distribución y difusión de los programas de salud y mejorar de la disponibilidad de medicamentos.

En base a estas barreras de acceso, se desarrolló una segunda encuesta aplicada en agosto, septiembre y octubre de 2018, en la regiones II, VIII y XIII, –las cuales tienen una alta concentración de población que incluye un número relativamente grande de etnias, tamaño de la población y una mezcla de áreas urbanas y rurales, cercana al 51% del total del país–, que establece las prioridades de los chilenos, en la atención de salud, para superar dichas barreras.

Los resultados de esta segunda encuesta indican que, de los seis programas mencionados anteriormente, más de la mitad de los encuestados, o sea un 56,4% dan cuenta que su primera prioridad es incrementar el número de médicos y/o especialistas, y mejorar la comunicación médico-paciente. Y un 20,1% seleccionó como tema prioritario mejorar e invertir en infraestructura y ampliar la cobertura de los seguros de salud.

Estos resultados, dice la investigación, dan cuenta que “existe un espacio para mejorar la comunicación de los médicos con los pacientes, lo que ayudaría a evitar visitas posteriores o dejar a los pacientes con dudas sobre sus tratamientos”.

La encuesta también consta de una segunda sección de preguntas, que aborda las preferencias de las personas de un principio de justicia distributiva en salud, que oriente el establecimiento de prioridades de los servicios de atención médica en Chile. En el estudio, se abordaron los siguientes: igual acceso a los servicios de salud; igual acceso para aquellos con igual necesidad; igual acceso para aquellos con igual oportunidad de beneficiarse e igualdad en salud.

Si bien los resultados indican que “no existe una clara preferencia mayoritaria por establecer cuál debe ser el principio de justicia distributiva que oriente la asignación de recursos de salud en el país, un 33% eligió el acceso igualitario a los servicios de salud. Le sigue el principio de acceso igual para aquellos con igual capacidad de beneficiarse (29,1%)”, indica la investigación.

En la investigación, también se incluye una pregunta respecto si el Ministerio de Salud debería preguntar a la población chilena su opinión de las principales políticas del sistema de salud. Un 95,4% respondió que sí le gustaría que se le preguntara, mientras que el 1,8% señaló que no le gustaría participar, el 0,5% dio una respuesta indiferente y el 2,2% de los participantes no lo sabía.

En esa línea, la investigación revela que “pese a la complejidad de las preguntas planteadas este estudio demostró que con un método innovador y una orientación adecuada la población promedio es capaz de participar en la expresión de sus preferencias y valores, en la toma de decisiones importantes de las políticas nacionales de salud, incluida la elección de un principio de justicia distributiva”, proporcionando en la discusión de políticas públicas información útil, generada por la comunidad, que permiten priorizar las políticas, para mejorar el acceso a la atención médica.

El estudio destaca que “es fundamental que quienes formulan políticas públicas comprendan las barreras que enfrenta la población y las prioridades establecidas por esta, para superar esas barreras. Hoy en día el sistema de salud chileno no garantiza el acceso a toda la atención que se necesita y, por lo tanto, hay un llamado a cambios. De hecho, la solicitud para mejorar la equidad en la atención médica fue uno de los focos de protestas masivas en Chile que tuvieron lugar en octubre de 2019”.