CNC: Ventas del comercio reportaron débil desempeño en regiones de Valparaíso, Biobío y la Araucanía durante primer bimestre

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De acuerdo con el índice que elabora el Departamento de Estudios de la CNC, las ventas minoristas de las regiones en estudio, en términos de locales equivalentes, marcaron un débil comienzo de año, sobre todo Valparaíso con bajas en ambos meses, un 7,9% real anual en enero y 5,6% en febrero, acumulando una baja de 6,7% en el primer bimestre del año.

Por su parte, la actividad comercial minorista de la Región del Biobío cayó 1,7% real anual en enero y creció un 2,6% real anual en febrero, promediando un alza en el margen de 0,5% real durante los dos primeros meses del año, en tanto, en la Región de la Araucanía, las ventas reales del comercio minorista cayeron un 5,8% real anual en enero y subieron un 1,0% real anual en febrero, acumulando así una caída de 2,4%.

“Los resultados evidencian el fuerte efecto sobre el comercio minorista en la caída de visitantes argentinos durante el verano, sobre todo en Valparaíso y Araucanía, regiones donde en sus respectivos pasos, el ingreso de trasandinos en enero y febrero cayó un 53% y un 47% respectivamente respecto a igual período de 2018. Esto también se refleja en las ventas a extranjeros con tarjeta en cada región, donde Valparaíso experimentó una baja de 47% y Araucanía un descenso de 58% respecto al primer bimestre de 2018” explica Bernardita Silva, gerente de Estudios CNC.

A la caída de argentinos se suman otros factores que han marcado esta debilidad del sector, por un lado, el mercado laboral que se mantiene débil, donde se ha visto en los últimos meses un aumento de los cuenta propia, junto a un menor crecimiento en los asalariados del sector privado. “El comportamiento de los ocupados, junto un alza anual en las remuneraciones reales que aún se mantiene por debajo de lo registrado hace un año, han hecho que el crecimiento de la masa salarial aun no logre despegar, manteniendo una tendencia plana en los últimos períodos, y más bien decreciente si miramos solo el comportamiento de la masa salarial de los asalariados” agrega Silva.

Por otra parte, la confianza de los consumidores (GFK Adimark) en marzo experimentó la mayor caída en cuatro años, alcanzando los 42,3 puntos, y evidenciando siete meses en terreno pesimista, donde la gente muestra estar más preocupada por la situación del país y un eventual mayor desempleo, más que por la situación personal, lo que podría llevar a pensar que sus restricciones de consumo están más asociadas a una inseguridad futura respecto al bienestar del país.

“Chile creció un 4% el 2018, tras cuatro años de debilidad, y donde la inversión jugó un rol importante con un alza de 4,7%, tras cuatro años de caídas. En cuanto al consumo de los hogares, este también destacó con un alza de 4%, influida en gran parte por el fuerte crecimiento de los bienes durables (automóviles) y servicios. Sin embargo, el consumo de no durables se mantiene estancado con un débil crecimiento” puntualiza la gerente de Estudios CNC.


Perspectivas


Para el 2019 el escenario se vislumbra un poco más complicado, dada una escena internacional más compleja, que ha afectado las confianzas internacionales y también las proyecciones para la economía local, donde el Banco Central en su reciente IPoM de marzo ajustó a la baja las estimaciones de crecimiento de un rango de 3,25% - 4,25% estimado en diciembre, a un rango de 3% - 4% para 2019, y a su vez subió el rango estimado para 2020 de 2,75% - 3,75% a 3% - 4%.