​Decisión de elevar la TPM de manera gradual fue unánime en el Consejo del B. Central

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Banco Central 3

De acuerdo a la minuta de la Reunión de Política Monetaria (RPM) celebrada el pasado 13 y 14 de julio, los consejeros del Banco Central coincidieron en que la información recogida desde la reunión anterior reafirmaba la necesidad de ir reduciendo el elevado grado de expansividad de la política monetaria.

En la oportunidad, el presidente de la instancia Mario Marcel, el vicepresidente, Joaquín Vial, y los consejeros Pablo García, Alberto Naudon y Rosanna Costa, concordaron en que, para asegurar la convergencia de la inflación a la meta, sería necesario continuar estimulando la economía por un tiempo prolongado, aunque con una intensidad menor que la actual.

“Ello, pues aún persistían bolsones de debilidad en algunos sectores y un grado relevante de incertidumbre, a lo que se sumaba la considerable consolidación fiscal supuesta para el 2022. En este contexto, el Consejo evaluó dos opciones: mantener la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 0,5% o aumentarla en 25pb, hasta 0,75%”, consigna el acta de la sesión publicada esta mañana por el ente emisor. “Todos los consejeros concordaron que un aumento de 25pb de la TPM era suficientemente robusto a los distintos escenarios que se habían analizado para la economía y, por lo tanto, la convertía en la mejor opción”, acota el documento.

“Como es usual, los ajustes futuros de la TPM dependerían de la evaluación que se hiciera en cada Reunión respecto del comportamiento de la economía. Las señales obtenidas hasta ahora hacían poco probable los escenarios que marcaban los límites del corredor de tasa del IPoM de junio”, menciona la minuta. De hecho, varios Consejeros destacaron que al momento de la Reunión los precios de mercado habían tendido a internalizar un proceso de ajuste de la política monetaria más rápido de lo que se consideraba apropiado dado el escenario central del IPoM de junio.

“En este contexto, todos los Consejeros coincidieron en que los riesgos de mediano plazo y la necesidad de comprender con mayor precisión el estado del mercado laboral y la evolución del crédito hacían conveniente que el ritmo de ajuste de la política monetaria fuera gradual. Esto, se concluyó, era plenamente coherente con la idea que, aún en un contexto de gradual normalización, la política monetaria continuaría acompañando la recuperación de la economía, anticipándose que la TPM estaría por debajo de su valor neutral durante todo el horizonte de política de dos años”