Dos maneras de contar una noticia, una misma reflexión

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Mario AstorgaOkPrimera versión muy difundida en los medios de comunicación y RRSS: Una pareja de Carabineros ingresó a un hogar del SENAME en Talcahuano y disparó en contra de niños del hogar. Consecuencia, el Carabinero fue dado de baja. Es la gota que rebalsó el vaso y el Director General de Carabineros se ve obligado a renunciar y toda la clase política acuerda la total reforma de Carabineros.

Segunda versión, conocida con mucho menos difusión que la anterior. Un joven descompensado síquicamente estaba destrozando los computadores y muebles de su hogar de acogida, los funcionarios del SENAME no fueron capaces de controlarlo y pidieron apoyo del SAMU y a Carabineros para que los protegiera. Llegan al hogar dos carabineros en bicicleta, una mujer y un hombre, para reducir al esquizofrénico que estaba destruyendo todo. El carabinero lo empezó a reducir y en ese momento se les abalanzó un grupo de adolescentes, (No niños) con palos, cuchillos y piedras, le pegaron a la carabinera y al carabinero lo botaron al suelo, le cortaron el brazo desde el hombro hasta el codo con corte de tendones, le quebraron el brazo y la clavícula. En ese momento él saca su arma para defender la vida de su compañera y su vida; hace disparos al aire pero los delincuentes adolescentes, no niños, no se detienen y se ve obligado a disparar a las piernas para poder reducirlos y salvar su vida. Los adolescentes heridos, de 16 y 17 años, “no niños llenos de sueños”, uno con antecedentes penales y más de 12 órdenes de detención, otro que había participado recientemente en un portonazo a una joven embarazada que casi pierde a su bebé a raíz del “incidente”. ¿Puede ser considerada desmedida una acción que claramente va en defensa de la propia vida? ¿Prefería la sociedad dos mártires más de Carabineros a manos de dos delincuentes?

¿Por qué los medios de comunicación y RRSS compraron tan fácilmente la primera versión y comunicaron-informaron tan poco sobre la segunda?

Como siempre, ese desequilibrio informativo tiene varias explicaciones posibles. Un sector dirá que es porque los medios de comunicación nacional están llenos de izquerdistas y marxistas. Solamente recuerdo que los 4 principales medios de prensa escrita son de propiedad de personas militantemente vinculadas a la derecha política y económica. Lo mismo los principales canales de TV y la mayoría de las radios. Los periodistas no se mandan solos, tienen un contrato que alguien se los paga, y ese alguien, pasando por los auspiciadores, finalmente es el dueño del medio. Por lo tanto ese argumento carece de todo rigor de análisis.

Otros dirán que Carabineros está tan desprestigiado que los periodistas pueden ser fácilmente engañados con noticias falsas sobre ellos. Cada vez que escucho ese planteamiento le respondo a mi interlocultor. ¿Cómo es posible que la institución más prestigiada y querida de Chile durante décadas, incluso durante el Gobierno Militar, de repente en solo un año se haya convertido en la institución más odiada por los chilenos? ¿Es posible que eso haya ocurrido sin una campaña premeditada por desprestigiarla? ¿Qué intención tienen los que han buscado todos los medios posibles para desprestigiar a Carabinero de Chile? Hay varios grupos interesados en ese desprestigio. Bueno ese es un interesante tema lo dejaremos para otra columna. En todo caso, si el desprestigio de Carabineros fuera el argumento, solo hablaría de la deteriorada imagen que están teniendo algunos periodistas, que se facilitan la vida publicando asuntos que parecen atractivos al público, muchas veces sin darse la molestia de investigar las fuentes.

Al parecer la razón de la inequidad informativa de los medios de comunicación y RRSS tiene una raíz mucho más profunda. A los medios de comunicación lo que más les importa es el rating o lectoría o sintonía (dependiendo el medio) y los periodistas en vez de informar se sienten tentados a "darle en el gusto" a sus audiencias. Se empieza a confundir el rol del periodista con el del “opinólogo”. Y si un discurso que ensalza la violencia le da rating a un medio, TODOS LOS DEMÁS copian ese discurso para “robar” parte de ese rating. Lo mismo ocurre en RRSS, la avidez por conseguir interacciones (likes, comentarios y compartidos) lleva a las personas a publicar sin investigar las fuentes, y más gravemente aún, para no perder credibilidad, son muy pocos los que reconocen haber publicado un “fakenews” cuando se dan cuenta de ello.

Bien analizado entonces, el problema no son solo los medios y periodistas los que están buscando rating. Algo similar ocurre con los ejecutivos y propietarios de muchas empresas que están dispuestas a TODO con tal de vender más y ganar más, y por eso hacen COLUSIONES incluso en los remedios (matando gente que no pudo comprar sus remedios con ello), cohecho (pagándole a políticos para que hagan y voten leyes que los favorecen), uso de información privilegiada (perjudicando a los accionistas minoritarios), abuso de posición dominante (en contra de sus PyME que son proveedores y distribuidores), publicidad engañosa y pésimo servicio al cliente (dañando la calidad de vida de sus consumidores), todo se vale con tal de ganarse los bonos y/o tener más rentabilidad. TODO se vale con el afán de ganar más raiting. En el caso de las política y los políticos TODO se vale con tal de conquistar y/o retener el poder. En el caso de las RRSS todo se vale con tal de ganar más interacciones.

Creo que este es el corolario del MODELO DE SOCIEDAD que hemos construido, una sociedad de consumo y desecho, donde el motor ha sido TENER MÁS bonos, ganancias, rating, poder, interacciones. Desgraciadamente ese motor nos ha convertido en una sociedad donde todos tenemos menos: SEGURIDAD, TRANQUILIDAD, PAZ SOCIAL, ESPERANZA, PRIVACIDAD y donde el bien más DESECHABLE DE TODOS han sido los valores más trascendentales del ser humano: VERDAD, SOLIDARIDAD, JUSTICIA, EQUIDAD, RESPETO POR LOS DEMÁS Y EL MEDIO AMBIENTE.

Se que esta columna desilusionará a muchos de mis amigos de uno u otro lado. Pero debemos aprender a dejar de ser políticamente correctos para comenzar a reencontrarnos.


Mario Astorga De Valenzuela