MADRID 5 Nov. (EUROPA PRESS) -
El vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa, ha apelado este jueves a la solidaridad de América Latina con Haití y ha defendido la operación militar que están llevando a cabo en ese país para rescatar a cuatro de sus ciudades retenidos por las pandillas. "No es una fuerza de ocupación, es un arreglo bilateral", ha afirmado.
"Haití es una herida que duele, es una herida permanente en el corazón de nuestra América", ha asegurado Ulloa, quien ha justificado la ausencia del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, en esta XXX Cumbre Iberoamericana en Madrid, por estar siguiendo personalmente esta operación para traer de vuelta a sus compatriotas.
Ulloa ha incidido en que la región tiene una "deuda" con Haití y ha lamentado que haya sido necesaria esa explosión de inseguridad y que las pandilla controlen ya gran parte del territorio para que "la atención de la comunidad internacional se centrara nuevamente en el país" y Naciones Unidas desplegara una misión.
En ese sentido, el vicepresidente ha querido matizar que la operación que las tropas salvadoreñas vienen desplegando en Haití para recuperar a cuatro de sus ciudadanos --"que no son fuerzas de combate, sino asistentes técnicos"-- es "un arreglo bilateral" con las autoridades haitianas y no una ocupación.
Así, ha explicado que existe un acuerdo con las autoridades haitianas, que legitima la presencia militar de El Salvador, que va hacer todo lo posible tanto para rescatar a sus compatriotas, como para ayudar al pueblo haitiano en el combate contra las pandillas y el crimen, como ya viene haciendo.
"Ya hemos logrado rescatar una gran cantidad de personas que habían sido secuestradas en una iglesia por las pandillas haitianas, logramos liberar a una fuerza de Chad que estaba siendo atacada por las pandillas con la intervención de nuestras fuerzas", ha puesto de relieve el 'número dos' de Bukele.
Asimismo, ha querido ensalzar nuevamente el drástico cambio que El Salvador ha experimentado en la última década, desde donde pasando de de ser "la capital mundial del homicidio" en 2015 al "país más seguro del hemisferio occidental", superando ya, ha dicho, los 1.300 días sin homicidios.
En ese nuevo clima de seguridad ha provocado también un importante desarrollo económico y ha destacado que, según el Banco Mundial, "El Salvador es una de las tres economías de América Latina", con una previsión de crecimiento del 4,5%.