Señor Director:
El debate sobre el eventual regreso de las bolsas plásticas a los supermercados ha instalado la idea de que Chile retrocedería en lo avanzado desde 2018. Pero el proyecto en discusión no propone volver a las bolsas desechables de antes: permite materiales innovadores que cumplan certificaciones y estándares técnicos.
Chile se ha quedado atrás desde el 2018, mientras otras legislaciones avanzan en estándares técnicos y certificaciones internacionales, nuestro país aún no estandariza estos productos. La prohibición de las bolsas plásticas desechables en el comercio fue un avance importante. Pero la discusión omite algo muy relevante y es que las bolsas, en realidad, nunca desaparecieron por completo: siguen presentes en el comercio.,. Por eso, el desafío es establecer estándares para las que seguimos utilizando. En ese sentido, proteger lo conseguido también exige que la legislación evolucione. Actualizarla para incorporar nuevas soluciones, bajo estándares ambientales exigentes, no es retroceder: es dar el siguiente paso.
Sin un criterio común, cada fabricante llega con un criterio distinto, y los productos que reciban los consumidores no son comparables ni fiscalizables.
La solución ya existe. La Ley 21.368 de plásticos de un solo uso define el “plástico certificado” y exige un mínimo de materias renovables y plazos máximos de biodegradación, entregando la certificación al Ministerio del Medio Ambiente. Homologar la ley de bolsas con este sistema daría un estándar único, verificable y conocido por la industria y los fiscalizadores.
Chile dio un paso importante al eliminar las bolsas de plástico tradicional. El siguiente es una regulación que permita incorporar seguridad y cumplimiento, con las mismas reglas para todos.
Camila Errazuriz
Gerenta Asuntos Corporativos Bioelements