En pleno proceso de votación de indicaciones, se encuentran los integrantes de la Comisión de Salud en el marco de la tramitación del proyecto que establece la prescripción médica por medio de receta electrónica y sanciona su falsificación.
En la pasada sesión las y los parlamentarios de la instancia avanzaron en la revisión de las enmiendas presentadas por el Ejecutivo y los propios legisladores. Resta votar 18 de un total de 31 indicaciones, las que podrían ser zanjadas en una próxima jornada.
Cabe recordar que la propuesta iniciada en moción de los senadores Juan Luis Castro, Alfonso De Urresti e Iván Flores, y la senadora Paulina Núñez y la exsenadora Luz Ebensperger, cursa su primer trámite y ya recibió el respaldo en general de la Sala en abril pasado.
En la sesión del 1 de septiembre, la Comisión aprobó que “la receta deberá ser extendida en un documento electrónico suscrito por parte de un profesional habilitado, cumpliendo con los requisitos de emisión, contenido, y plazos máximos de duración del tratamiento susceptibles de ser prescritos en ésta, el que no podrá ser de carácter permanente”.
También se zanjó que “el reglamento establecerá los requisitos, interoperabilidad obligatoria, estándares y resguardos necesarios para la emisión, transmisión, almacenamiento y utilización de la receta electrónica, incluyendo mecanismos o elementos técnicos destinados a impedir o dificultar su falsificación, adulteración, sustitución o uso indebido, como también toda otra norma necesaria para el adecuado funcionamiento del sistema”.
Asimismo, se respaldó que “una vez emitida, la receta electrónica deberá ser remitida por medios electrónicos a la persona que la requirió o a un tercero cuando aquella lo autorice, y a solicitud de alguno de ellos deberá entregarse una copia en documento gráfico. En ningún caso la utilización de receta electrónica podrá impedir que el paciente pueda utilizar este instrumento en el establecimiento farmacéutico que libremente prefiera”.
Durante el debate se hizo presente el concepto de receta permanente entendiéndose por ella un documento que no vence. El Ejecutivo explicó que en la actualidad no existen las prescripciones de este tipo puesto que si un tratamiento es a permanencia -en el caso de pacientes crónicos- la vigencia es de un año. Con todo, se aclaró que siempre los pacientes podrán comprar con una foto digital de la receta, el código que tendrá la plataforma respectiva o la documento en papel.
Luego las y los senadores manifestaron su preocupación respecto al acceso a este instrumento dadas las dificultades que existen para pedir una hora médica, sobre todo en el sector público. También se dio cuenta de la necesidad de intensificar los mecanismos de resguardo de los datos médicos indicándose que ello está consignado en la ley de datos personales que entrará en vigencia en diciembre.