BRUSELAS 20 Feb. (EUROPA PRESS) -
La Comisión Europea ha asegurado este viernes que la presencia de la bandera de la Unión Europea durante la reunión inaugural del denominada Junta de Paz en Washington fue "decisión del organizador", al mismo tiempo que ha negado que la participación de la comisaria Dubravka Suica implique respaldo político alguno a la iniciativa.
"Las banderas en la reunión, efectivamente, se exhibieron en el panel de la Junta por la Paz. Esto se aplicaba tanto a las banderas de los miembros como a las de los participantes en el debate más amplio. Fue una decisión del organizador", ha afirmado el portavoz comunitario Guillaume Mercier, al ser preguntado por la visibilidad de la enseña europea bajo la "P" de 'Peace' en un panel decorativo durante el acto celebrado en la capital estadounidense.
De la misma forma, el Ejecutivo comunitario ha insistido en que la asistencia al encuentro no implica que la Unión pase a formar parte de él ni que respalde su estructura o su carta fundacional. "Con nuestra participación en la reunión no nos convertimos en miembros de la Junta de Paz", ha aclarado, recordando que su único objetivo era "garantizar la coordinación y complementariedad entre la UE y los esfuerzos internacionales más amplios".
"La participación de la comisaria fue realmente una oportunidad importante para subrayar nuestro compromiso con los esfuerzos por un futuro pacífico y seguro para Gaza y para los palestinos" ha señalado el portavoz.
La reunión, celebrada el jueves en Washington, constituyó la primera sesión formal de la Junta de Paz impulsada por el entorno del presidente estadounidense, Donald Trump, una iniciativa que ha suscitado reservas en Bruselas y entre los Estados miembro por dudas sobre su encaje jurídico, su gobernanza y su compatibilidad con la Carta de Naciones Unidas.
De hecho, tanto la Comisión como los Veintisiete habían expresado previamente "serias dudas" sobre el formato y el alcance del nuevo organismo, especialmente ante la posibilidad de que aspire a desempeñar un papel permanente de mediación internacional, función que ya corresponde a Naciones Unidas.
En este contexto, la participación de Suica --que acudió como miembro del Colegio de Comisarios y no en representación formal de los Estados miembro-- ha generado críticas políticas y diplomáticas por no haber sido acordada por unanimidad en el Consejo, requisito habitual en materia de política exterior.
Sobre esta situación, el portavoz comunitario ha defendido que la Comisión recibió una invitación dirigida a su presidenta, Ursula von der Leyen, y que aceptar este tipo de convocatorias es una "cuestión de cortesía internacional", al tiempo que ha indicado que los Estados miembro fueron informados previamente en el marco del Comité de Representantes Permanentes.