La Cámara de Comercio de Estados Unidos ha celebrado la decisión de la Corte Suprema del país en contra de la legalidad de los aranceles recíprocos anunciados por Donald Trump y ha expresado su confianza en que los reembolsos de los gravámenes ahora invalidados serán significativos para los pequeños importadores estadounidenses, lo que contribuirá a un mayor crecimiento económico en 2026.
"La decisión de la Corte Suprema es una buena noticia para empresas y consumidores", ha resumido Neil Bradley, vicepresidente ejecutivo y director de políticas de la Cámara de Comercio de EEUU, para quien los reembolsos rápidos de los aranceles invalidados "serán significativos" para los más de 200.000 pequeños importadores en este país y contribuirán a un mayor crecimiento económico este año.
"Alentamos a la Administración a aprovechar esta oportunidad para reestructurar la política arancelaria general de una manera que genere un mayor crecimiento económico, mayores aumentos salariales para los trabajadores y menores costes para las familias", ha añadido.
El Tribunal Supremo de Estados Unidos se ha pronunciado este viernes en contra de que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) otorgue al presidente del país la capacidad de imponer los llamados aranceles recíprocos, en lo que supone la mayor derrota de Donald Trump hasta la fecha desde su regreso a la Casa Blanca.
"La IEEPA no autoriza al presidente a imponer aranceles", ha concluido el Alto Tribunal, de mayoría conservadora, que con 6 voto a favor y 3 en contra ha respaldado la sentencia de un tribunal inferior que ya había indicado que el recurso a esta ley de 1977 por parte del presidente excedía su autoridad. Los jueces del Supremo Clarence Thomas, Samuel Alito y Brett Kavanaugh han expresado una opinión contraria.
De este modo, el Supremo rechaza la interpretación del Gobierno de que la IEEPA otorgaba al presidente la facultad de imponer unilateralmente aranceles ilimitados y que no está sujeto a las significativas limitaciones procesales de otras leyes arancelarias y subraya que la Casa Blanca debe "aducir una autorización clara del Congreso" para justificar su extraordinaria atribución de la facultad de imponer aranceles.