BRUSELAS 18 Feb. (EUROPA PRESS) -
El comisario europeo de Equidad Intergeneracional, Juventud, Cultura y Deporte, Glenn Micallef, ha anunciado que no acudirá a la ceremonia de apertura de los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milán-Cortina d'Ampezzo 2026 en protesta por la decisión del Comité Paralímpico Internacional (CPI) de permitir que atletas rusos y bielorrusos participen en los juegos bajo sus banderas.
En un mensaje en redes sociales, Micallef se ha manifestado del lado de los atletas paralímpicos y de "todo lo que representan", aunque ha calificado como "inaceptable" que el CPI haya permitido y después dado una "invitación especial" a seis deportistas rusos y cuatro bielorrusos para esta edición de los juegos que comienzan el próximo mes de marzo.
"Mientras continúe la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania, no puedo apoyar la restitución de símbolos nacionales, banderas, himnos y uniformes, que son inseparables de ese conflicto. Por esta razón, no asistiré a la ceremonia de apertura de los Juegos Paralímpicos de Invierno", ha indicado.
El comisario ha asegurado que la decisión de no acudir la ha tomado "con respeto hacia los atletas", pero "con claridad sobre los principios" que considera que están en juego, argumentando que "el deporte une cuando se basa en principios" y por el contrario "divide cuando los compromete".
Micallef, que anteriormente ha reprochado a otras organizaciones como la FIFA que se replanteen el veto a Rusia y Bielorrusia en sus competiciones por la invasión rusa de Ucrania, ha hecho un llamamiento a mis homólogos para que tampoco acudan a la ceremonia de estos Juegos Paralímpicos de Invierno.
La protesta de Bruselas tiene lugar después de que el CPI haya decidido permitir a un total de deportistas rusos y bielorrusos compertir bajo las banderas de sus países en los Juegos Paralímpicos, después de que el organismo decidiera el pasado mes de septiembre levantar las suspensiones de los atletas provenientes de esos dos países.
Rusia y Bielorrusia fueron excluidos de las competiciones internacionales después de que Moscú invadiese Ucrania en 2022, con Minsk como un aliado cercano del Kremlin. En 2023, se introdujo una prohibición parcial, que permitía a los deportistas de estas naciones competir como neutrales y sin ningún símbolo nacional, como está sucediendo en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina d'Ampezzo.