En Chile, al igual que en otras economías extranjeras se ha visto plasmada la necesidad de buscar opciones a las cadenas de suministro globales, ya sea como un respaldo al impredecible y volátil panorama político y social actual, o bien desde una mirada estratégica que busca potenciar las ventajas comparativas estratégicas a nivel regional.
A nivel país y desde la Asociación de la Industria Eléctrica - Electrónica de Chile, AIE hemos trabajado por ya 30 años en conformar una sinergia estratégica y que impulse el desarrollo competitivo del país. Cada año vamos integrando nuevos actores que potencian la articulación integral del ecosistema industrial chileno, conformado por empresas privadas, organizaciones gubernamentales, universidades, centros de formación técnica, profesionales y expertos del rubro.
Dentro de la Asociación y con la experiencia interna de Comind Industries, hemos comprobado que el encadenamiento productivo es quizás una de las estrategias que mayor impacto tiene si hablamos de interdependencia técnica; permitiendo reducir las barreras entre eslabones productivos. Así, en el mismo sector en el que se despiertan necesidades, estas son cubiertas por otros actores de la asociación, que se encargan de proveer servicios y tecnologías de acuerdo a las necesidades identificadas.
Hoy no basta con fabricar el mejor producto; el desafío radica en cómo ese componente se integre en una cadena de valor robusta, eficiente y que impulse la industria nacional en su conjunto.
Encadenamiento productivo para generar valor agregado
A menudo se confunde el encadenamiento productivo con la transacción comercial entre proveedores de una misma región geográfica. Sin embargo, para quienes estamos inmersos en la industria eléctrica y electrónica chilena, este concepto va mucho más allá. La AIE ha demostrado que a través de este se puede lograr la transferencia de conocimiento, la estandarización de normas, y la creación conjunta de soluciones enfocadas en los puntos de dolor que vamos encontrando e identificando en nuestros procesos de producción.
En Comind, cuando diseñamos una resistencia industrial para un proceso térmico, no entregamos solo un producto. Estamos integrando diversas especialidades como la ingeniería aplicada, el uso de materias primas especializadas, y una serie de servicios expertos con valor añadido que son parte de un ecosistema industrial mayor.
Este ecosistema permite que, ante una falla o una necesidad de mejora, la respuesta sea inmediata o en un tiempo mínimo que no se puede conseguir con las exportaciones. La proximidad geográfica se traduce en continuidad operacional para nuestros clientes, y en la posibilidad de salir de las estandarizaciones comerciales, de forma de tratar de manera específica a cada socio comercial y sus necesidades.
La AIE como el eje de nuestra integración
En este camino hacia una industria más robusta, la AIE se ha desempeñado como un espacio donde el encadenamiento productivo cobra vida de forma organizada y sistemática, que facilita el intercambio de prácticas que elevan el estándar del sector y la industria nacional. Nos hemos propuesto como meta la descentralización, y por ello en los últimos años hemos conformado comités regionales, como el de Biobío, Valparaíso y con proyección en la región de Antofagasta.
La introducción de centros educaciones a la AIE, también pone en perspectiva que una cadena de valor agregado puede extenderse a más de un rubro, integrando y preparando profesionales de acuerdo al cambio en las necesidades de la industria, y formándolos con una visión transformadora que integre la innovación y las nuevas tecnologías.
Pertenecer a este entramado como rubro y país nos aleja de la posición de solo mano de obra, y nos eleva internacionalmente como desarrolladores de tecnología aplicada con altos estándares. Asimismo, se busca fortalecer la presencia de actores regionales dentro del territorio nacional, de forma de impulsar las cadenas productivas locales y atender las necesidades específicas la industria en cada zona y ecosistema productivo.
Como líderes, nuestra responsabilidad es fomentar una cultura de colaboración que aúne los esfuerzos de la industria eléctrica - electrónica chilena, y mejore la competitividad de actores locales. No se trata solo de generar lazos que pongan en posición de ventaja la industria nacional, sino que el intercambio eleve la calidad, innovación, productividad y rendimiento del sector; factores que a su vez repercuten en la articulación de una cadena de valor más sólida. De esta forma, se fortalecerá también la soberanía tecnológica nacional y se genera un mayor número de empleos de alta calificación.
Por Andrés Molina Toledo, Director de la Asociación de la Industria Eléctrica - Electrónica de Chile, AIE y Gerente General / CEO de Comind Industries