La búsqueda de empleo no admite la improvisación, pues es un proceso que requiere orden, constancia y una estrategia bien definida. En esencia, encontrar empleo es un trabajo en sí mismo. Es decir, demanda planificación, disciplina y metas claras. De lo contrario, es fácil caer en la frustración o extender el proceso más de lo necesario.
Bajo esta premisa, uno de los pilares para una búsqueda laboral efectiva es contar con un plan estructurado. Esto implica definir una rutina diaria, con horarios establecidos y tareas específicas, como revisar avisos laborales, postular a ofertas, actualizar perfiles profesionales o tomar contacto con empresas.
Del mismo modo, resulta fundamental tener claridad sobre los cargos a los que se aspira y las industrias de interés. También se deben definir los canales por los cuales se realizará la búsqueda, ya sea mediante los sitios web corporativos, plataformas como LinkedIn, portales de empleo o redes de contacto personales y profesionales, como ex compañeros de estudio o antiguos colegas.
En este escenario, el currículum vitae continúa siendo una pieza fundamental dentro del proceso. Por ello es esencial mantenerlo actualizado y adaptarlo a cada postulación, evitando el uso de un CV genérico. Esta herramienta debe presentar un resumen profesional claro, estar correctamente redactado, sin faltas de ortografía, con un diseño ordenado y una extensión apropiada. Además, es esencial incorporar palabras clave y describir la experiencia laboral en función de competencias y objetivos profesionales.
A la vez, el CV no debe ser demasiado extenso, es importante incluir meses y años en cada experiencia laboral para evaluar la estabilidad, y también conviene señalar la comuna de residencia, ya que la distancia al lugar de trabajo puede incidir en la selección.
Adicionalmente, la marca personal se ha convertido en un elemento determinante en el mercado laboral actual. Algunas recomendaciones para potenciarla son:
Autoconocimiento. Reconocer fortalezas, debilidades, intereses y motivaciones laborales permite orientar mejor la búsqueda y postular a cargos alineados con el perfil profesional.
Cuidar la imagen. La forma de vestir, el lenguaje y el contenido compartido en redes sociales influyen directamente en la percepción profesional. Imagen y marca personal están estrechamente relacionadas.
Ganar visibilidad y disponibilidad. Participar activamente en plataformas como LinkedIn, compartir contenido relevante, opinar sobre temas del sector y asistir a ferias, seminarios o charlas favorece la construcción de redes a largo plazo.
Fomentar sinergias. Vincularse con otros profesionales permite intercambiar experiencias, conocimientos y oportunidades, impulsando el desarrollo personal y laboral.
Desarrollar un sitio web propio. Contar con una página personal donde se publiquen artículos, videos o podcasts relacionados con la especialidad fortalece el posicionamiento y evidencia experiencia en determinadas áreas.
Ante un escenario laboral cada vez más competitivo y dinámico, quienes buscan empleo deben adoptar una actitud proactiva y estratégica. Hoy no basta con enviar currículums. Es indispensable diferenciarse, potenciar el networking, aportar valor y gestionar la carrera profesional de forma consciente y planificada.
Francisco González Pizarro,
Gerente general de Vertical Hunter – www.verticalhunter.cl