Los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona (Eurogrupo) han debatido este lunes cómo fortalecer la posición internacional del euro y avanzar hacia una "soberanía monetaria europea", en un contexto global marcado por la presión sobre el dólar y los retos económicos de la eurozona.
"Es existencial para nosotros salvaguardar el papel internacional del euro, ya que es fundamental para la soberanía monetaria de la UE", ha afirmado el presidente del Eurogrupo y ministro de Finanzas griego, Kyriakos Pierrakakis.
El responsable heleno ha advertido de que, "a la luz de los recientes acontecimientos internacionales", existe el "riesgo de que el sistema financiero y monetario global esté siendo utilizado como herramienta política", lo que obliga a la Unión a reforzar su autonomía económica y su capacidad de actuación.
Para ello, su homólogo alemán, Lars Klingbeil, considera que el euro debe consolidarse como "un refugio seguro" para las inversiones de capital de todo el mundo, reforzando así el atractivo de la moneda única en el sistema financiero internacional.
"Los inversores internacionales quieren diversificar, buscan vínculos con Europa", ha añadido el titular alemán, quien, junto con el ministro francés, ha subrayado la necesidad de avanzar con mayor rapidez hacia una UE "más fuerte, más competitiva y más independiente", capaz de responder a los desafíos globales con mayor agilidad.
AMPLIO CONSENSO PARA POTENCIAR LA MONEDA ÚNICA
En la misma línea, el comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, ha asegurado que reforzar el papel internacional del euro puede convertirse en una "piedra angular" de la estrategia europea de reducción de riesgos y contribuir a garantizar la estabilidad económica y financiera.
Según ha explicado, un mayor uso global de la moneda única podría reducir los costes de financiación, proteger a empresas europeas frente a la volatilidad cambiaria y reforzar la competitividad del bloque.
El responsable comunitario ha señalado que existe "un amplio consenso" entre los titulares del ramo para integrar esta dimensión internacional en las prioridades económicas en curso, especialmente en el desarrollo de la Unión de Ahorros e Inversiones, la profundización del Mercado Único y el avance del euro digital.
"En términos generales, yo diría que hay un amplio consenso entre los ministros para considerar y explorar esas diferentes opciones. Fue un compromiso positivo, y construiremos sobre ciertos puntos", ha recalcado.
GESTIÓN DE LOS DESEQUILIBRIOS MACROECONÓMICOS
Durante el encuentro, los ministros han abordado también el repunte de los desequilibrios macroeconómicos globales que, según ha advierte el Ejecutivo comunitario, "plantean riesgos reales", tanto por el aumento de las tensiones comerciales como por sus posibles implicaciones macroeconómicas y financieras.
En este sentido, el comisario de Economía ha defendido que la eurozona debe articular una posición común que le permita intervenir con mayor coherencia en los debates abiertos en el G7 y el G20 sobre de su gestión y las posibles soluciones.
En referencia a este asunto, Pierrakakis ha insistido en que el fenómeno debe analizarse desde una perspectiva amplia y no limitarse a flujos comerciales concretos, al tratarse de un entramado más complejo de interdependencias económicas y financieras.
Asimismo, el Eurogrupo ha respaldado el proyecto de recomendación sobre la política económica de la zona euro para 2026, que seguirá ahora su tramitación formal en el Consejo antes de su adopción definitiva tras la reunión de los líderes en marzo, y que insta a preservar la sostenibilidad fiscal y a reorientar las prioridades presupuestarias para atender nuevas exigencias estratégicas.