Distrito de Innovación V21 convertirá a Viña del Mar en la ciudad del futuro

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Barcelona, Medellín, Berlín, Londres, Miami y Dublín -entre otras grandes urbes- tienen algo en común: todas poseen distritos de innovación, que son espacios donde se concentra la especialización y el talento que generan innovación de impacto global.

Edificios inteligentes y sostenibles, espacios públicos que privilegian a los peatones, áreas para la entretención, el deporte y una excelente conectividad son algunos de los elementos más visibles de los distritos de innovación; pero detrás de ello hay muchísima planificación, colaboración y visión.

Se trata del modelo “cuádruple hélice”, un ecosistema en que interactúan el sector privado, el sector público, las universidades y la comunidad, cuyo referente más cercano para el proyecto viñamarino ha sido el 22@ de Barcelona, distrito que ya tiene 20 años y continúa creciendo.

Viña del Mar está en camino a ser la primera ciudad de Chile que contará con un Distrito de Innovación, que se concretará en diez años y que sus creadores han bautizado como V21. Tendrá la capacidad de impulsar a Viña en un gran salto hacia el futuro, y, además, en un decidido paso hacia la descentralización.

El punto de partida de esta transformación será el barrio industrial El Salto, uno de los primeros polos de desarrollo de Viña del Mar desde hace más de un siglo, hoy consolidado como un sector donde además de industrias existen empresas de toda índole, el jardín Botánico Nacional, la línea de Metro Valparaíso, las autopistas que conectan con las provincias del interior y con Santiago.

“El objetivo es promover el trabajo en equipo, la colaboración y el intercambio de ideas. El Distrito V21 generará las condiciones para que esto ocurra, favoreciendo las actividades intensivas de conocimiento”, comenta Fernando Reitz, director ejecutivo de Inmobiliaria Dhelos, quien junto a sus socios Gonzalo Ugarte y Andrés Lagomarsino visualizaron esta idea hace 30 años, y desde entonces han ido creando las condiciones para este que este proyecto sea una realidad.

Hace poco más de una década, se creó la Corporación para el Adelanto del Barrio Industrial El Salto, formada por una treintena de empresas y organizaciones de este tradicional sector, con el propósito de que El Salto sea un barrio próspero, sustentable e integrado, donde puedan convivir en forma armónica las distintas vocaciones de desarrollo, en un marco de respeto al medio ambiente y con foco en la calidad de vida de las personas.

En palabras de Luis Alonso, el destacado arquitecto español que fue el creador de numerosos modelos de transformación de ciudades, el polígono de El Salto “es una gran pieza de ciudad” y a su juicio, tiene todas las condiciones necesarias para desarrollar el Distrito de Innovación, por su ubicación, infraestructura, servicios y una vocación histórica por el desarrollo.

Alonso creó el Plan Maestro que es la base del Distrito V21 e inspiró además al grupo de empresarios que está llevando adelante esta idea, que se sostiene en tres premisas: primero, la mezcla intensa de usos, es decir que la ciudad del futuro debe tener todos los servicios que las personas requieren (empresariales, deportes, educación, financieros, etc.), bien conectados entre sí con espacios públicos de buena calidad. En segundo lugar, la conectividad. La urbe del mañana requiere que todos los sistemas de movilidad están también interconectados, considerando peatones, ciclistas, automóviles y por supuesto el transporte público. El tercer elemento, como explicaba Luis Alonso, es “el resultado de los dos anteriores y lo que genera es auténtica cohesión social”, y es esta suma de elementos lo que produce la transformación económica, urbana y social.

Miquel Barceló, otro arquitecto de renombre que trabajó junto a Alonso en esta planificación, comentó que la clave del Distrito V21 consiste en “lograr tener la capacidad de atracción y fijación de talento, actuando de manera global y atrayendo inversiones de alto valor añadido”.

Jaime Arnaiz, recientemente nombrado director ejecutivo del Distrito de Innovación V21, en que trabajan alrededor de 15 profesionales de distintas disciplinas, destaca que “si bien es cierto, este proyecto tiene un componente inmobiliario importante, el concepto distrito de innovación va más allá de eso y busca poner en valor las capacidades de un territorio en función de una vocación específica. Uno de los principales objetivos es impulsar un modelo colaborativo de desarrollo sostenible, integrado a la ciudad; basado en el talento y la capacidad emprendedora de sus habitantes”.

Tradicionalmente Viña del Mar ha sido vista como “ciudad jardín” o “capital del turismo”, sin embargo, añade Jaime Arnaiz, “No debemos olvidar que Viña del Mar también es una de las ciudades con mejor calidad de vida y la V Región alberga 28 instituciones de educación superior, con una matricula que ya se acerca a los 120.000 estudiantes (el 90% de ellos en Valparaíso y Viña del Mar), esta es una tremenda oportunidad para el futuro de nuestra ciudad y nuestra región”. Por eso el Distrito de Innovación V21, busca generar oportunidades para retener el talento formado en la región, apoyando decididamente la creación, desarrollo y escalamiento global de nuevos emprendimientos basados en el conocimiento y la tecnología.

El Distrito de Innovación V21, es una apuesta de futuro que trabaja por una ciudad integrada, con empresas globales que generen empleos de calidad y un desarrollo sostenible. En esta etapa, que se inició el segundo semestre 2021, “estamos trabajando en la convocatoria y articulación de los principales actores del ecosistema: Municipio, Gobierno, empresas y emprendedores, sociedad civil y las universidades. Lo que se viene el primer semestre 2022 es un intenso plan de trabajo en una etapa que llamamos “activación”, en la que esperamos instalar un modelo de trabajo realmente colaborativo basado en una visión común de la ciudad y en la urgencia de crear nuevas oportunidades para las empresas y emprendedores”