A pesar de los vaticinios y opiniones cuestionadoras, la economÃa de los EE.UU parece estar repuntando de manera sostenida. En efecto, muchos advirtieron que la llegada de Trump alterarÃa de manera crucial el panorama polÃtico, y que ello traerÃa como una de sus consecuencias el decaimiento de la inversión y la desaceleración del crecimiento. Esto, se decÃa, ocurrirÃa en el contexto de una desaceleración económica mundial que estarÃa grandemente influenciada por los temores chinos y una virtual guerra comercial. El Brexit inglés marcarÃa, por otro lado, el inicio de un virtual retroceso de la Unión Europea que contribuirÃa a los problemas macroeconómicos de la primera potencia mundial. Sin embargo, poco parece estar ocurriendo en respaldo de aquellas conjeturas. China ha mostrado un dinamismo aún superior al de aquellos tiempos previos al anuncio de una guerra comercial por parte de Trump. La Unión Europea parece fortalecida con el liderazgo de Merkel y Macron, y el Brexit Británico parece ahora mucho más cuestionado como una vÃa posible en medio de un mundo globalizado. Y los EE.UU han sorprendido en estos dÃas por el significativo retroceso del desempleo abierto registrado, que de cerca de 6 % descendió bajo la barrera del 4% como no se habÃa visto desde los años 2000. Y esto marca el acento sobre el aspecto social, que también se decÃa muy resentido producto de los problemas estructurales en las ciudades mayores. Como afirmó Reagan, la mejor polÃtica social es la de proveer empleo y salarios, y para ello nada mejor que el crecimiento alentado por una firme inversión. Eso está ocurriendo, en medio de una inesperada alza en popularidad del Presidente Trumpo debido al éxito, aparentemente no diseñado ni plenamente esperado, del reencuentro entre las dos Coreas y el eventual fin de la amenaza nuclear. Luce distinto hoy el panorama económico y polÃtico en los EE.UU. a pesar de que continúen los esfuerzos mediáticos por mostrar al Presidente como un fracaso y muchos se esmeren por desgastar su imagen. Al parecer el fenómeno Trump ya está sobrepasando a la elite polÃtica americana.
Luis A. Riveros
Universidad de Chile