Comercio exterior en peligro

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Javier Fuenzalida

Preocupantes son las declaraciones de la ministra de relaciones relativas a nuestra política comercial, se nota que el comercio externo no es su fuerte.

Largos años tomó para que pasáramos de un sistema protegido ineficiente a uno libre. Los discriminatorios aranceles aduaneros que existían hasta mediados del año 70 iban de 0 % a 1.000 % además de listas de bienes prohibidos de importar.

Armábamos Citroneta horribles, televisores pasados de moda, whisky intomable, etc. Las personas de ingresos medios y bajos no tenían acceso a esos bienes, ni otros que el progreso tecnológico los ha hecho accesible a todos como los celulares, televisores, artefactos eléctricos, automóviles, etc.

Una de las medidas más acertadas de los últimos 50 años fue, primero, la unificación de los aranceles en una sola tasa de 6% y finalmente la gran liberación resultante de cerca de 50 tratados comerciales de Chile con otros países con lo que la tasa promedio sea menos de 3 %.

No hay duda de que ello significó un significativo aumento del bienestar para toda la población que ahora la ministra quiere castigar.

Se arrancó con los tarros y tomo por sorpresa al ministro de hacienda, el “dueño de loa impuestos y aranceles”, para anunciar que se realización una consulta ciudadana, una especie de referéndum respecto de nuestra política comercial.

¿Cómo será la consulta?

Se supone que constara de varias opciones de respuesta, como manifestar la conformidad con el actual sistema de libre comercio (si o no). Pero me temo que distorsionarán con preguntas capciosas como:

¿debe protegerse la agricultura y la industria de la competencia externa?

¿debe subirse el arancel para la importación de combustibles?

¿debe subirse el arancel a la ropa, automóviles, electrónicas, bebidas, joyas?

¿Cuáles son los bienes de lujo a los que se les pondrá un alto arancel?

¿Serán denunciado los tratados de libre comercio?

¿Qué significa “redefinir” la legislación de nuestra política comercial?

Estas reaccionadas ideas ministeriales sorprendieron su propio colega de hacienda que no fue ni siquiera avisado menos aun alertado de esta idea de retornar al siglo XX.

La ministra es abogado, pero debe tener un mínimo de cultura económica. Además, en su ministerio hay área especialista en relaciones económicas internacionales. también podría haber consultado a sus colegas de hacienda, economía. También pudo haber tratado el tema con sus colegas de hacienda, economía y desarrollo social sobre el impacto de esa política sobre el PIB, empleo, pérdida de bienestar de la población.

Tampoco informa sobre cuánto cuesta realizar una consulta o referéndum a la población y no una simple consulta con unas cuántas personas de su cercanía.

La Dipres destinó una reserva de Us $ 30 millones para el último plebiscito realizado, esto es el costo de 500 viviendas sociales. La consulta anunciada es un gustito demasiado caro.


Javier Fuenzalida A.

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