El presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha pedido este jueves a los líderes de la Unión Europea avanzar en la negociación de nuevas fuentes de ingresos para financiar el próximo presupuesto comunitario de 2028-2034, después de que la última propuesta de la presidencia irlandesa, que contempla un recorte adicional del 8%, no haya servido para acercar las posiciones entre los Veintisiete, que siguen profundamente divididos sobre el volumen de las futuras cuentas y las aportaciones nacionales.
Tras más de cinco horas de debate en la cumbre de Bruselas, los jefes de Estado y de Gobierno han concluido las discusiones sin avances significativos ni cambios sustanciales en sus respectivas posiciones, según han señalado varias fuentes diplomáticas, que han explicado que los países partidarios de una mayor contención del gasto mantienen sus exigencias de nuevos ajustes, mientras que otros, entre ellos España, insisten en la necesidad de preservar la ambición presupuestaria y proteger políticas tradicionales como la de cohesión y la Política Agraria Común (PAC).
Aunque la cita de este jueves no perseguía cerrar un acuerdo, la reunión ha permitido constatar, según fuentes diplomáticas, que la línea de los recortes está agotada y que debe explorarse la de los recursos propios que, a juicio de varias delegaciones, ha sido descuidada en la preparación de la última propuesta de acuerdo.
Ante este escenario, Costa ha defendido que los nuevos recursos propios deben formar parte de la solución para alcanzar un compromiso, una cuestión sobre la que todavía queda un importante trabajo "técnico y político", aunque los líderes han mostrado disposición a seguir examinando distintas alternativas pese a las reservas que mantienen algunas capitales, según han explicado fuentes europeas.
En este sentido, las mismas fuentes han señalado que el objetivo es encontrar un equilibrio entre el tamaño global del presupuesto, unas contribuciones nacionales que resulten asumibles para los Estados miembro y nuevas vías de financiación que permitan evitar tanto una reducción excesiva del gasto como un incremento desproporcionado de las aportaciones de los gobiernos.
NUEVA PROPUESTA DE NEGOCIACIÓN EN LAS PRÓXIMAS SEMANAS
Con las posiciones todavía alejadas, Costa asumirá ahora directamente la dirección política de las conversaciones, hasta el momento conducidas por la presidencia rotatoria, y mantendrá contactos bilaterales con las delegaciones para preparar una nueva versión de la denominada 'caja de negociación', el documento que recoge las principales opciones sobre el tamaño, la estructura y la financiación del presupuesto.
Según fuentes europeas, la intención es presentar una propuesta revisada en las próximas semanas, aunque todavía no se ha fijado una fecha concreta ni se ha determinado si el volumen global de las cuentas deberá aumentar o disminuir respecto a la última oferta, puesto que todos los elementos forman parte de un mismo paquete que deberá negociarse conjuntamente.
Entre las cuestiones pendientes figuran las nuevas fuentes de financiación, sobre las que existen objeciones de distintos Estados miembro, aunque durante la reunión se ha constatado la disposición de los líderes a continuar trabajando en ellas y a estudiar otras posibilidades, incluidas las planteadas por el Parlamento Europeo.
En concreto, la propuesta sobre la mesa contempla contribuciones vinculadas a las grandes empresas, el tabaco y los residuos electrónicos, además de aumentar los ingresos procedentes del mecanismo de ajuste en frontera por carbono; pero deja fuera alternativas defendidas por la Eurocámara para gravar a las grandes plataformas digitales, las criptomonedas y las apuestas por Internet.
OBJETIVO DE ACUERDO ANTES DE FINAL DE AÑO
Pese a la falta de avances, los Veintisiete mantienen como horizonte político alcanzar un pacto antes de que concluya 2026, aunque han evitado asumir formalmente ese plazo en las conclusiones de la cumbre, en las que se limitan a pedir a Costa que continúe las negociaciones con vistas a lograr un acuerdo "a tiempo".
En el texto aprobado, los líderes señalan que cerrar las conversaciones antes de finales de este año permitiría adoptar los actos legislativos necesarios durante 2027 para garantizar que los fondos europeos lleguen a sus beneficiarios "sin interrupciones" a partir de enero de 2028, cuando comenzará a aplicarse el nuevo presupuesto comunitario.
En este contexto, la posibilidad de convocar una cumbre especial el 26 de noviembre --a tres días de las elecciones en España-- para avanzar en las negociaciones sigue sobre la mesa, aunque la cita no ha sido aún formalmente fijada y, en todo caso, será después del Consejo Europeo informal que reunirá a los líderes en Dublín el 13 de noviembre.