Sr. Director,
En medio de la crisis de seguridad vial que vive el país, resulta preocupante que el 69% de las muertes por siniestros de tránsito ocurra en rutas interurbanas, siendo el exceso de velocidad el principal factor detrás de estos incidentes, y que en Chile siga sin concentrar sus esfuerzos de fiscalización donde más vidas se pierden.
Mientras diversos países ya utilizan sistemas de control de velocidad por tramo, radares móviles y cámaras automatizadas con reconocimiento de patentes para fiscalizar de manera permanente a los conductores, en Chile ni siquiera existe un debate serio sobre cómo fortalecer los controles en estas vías.
Más llamativo aún es que contamos con la Ley CATI, promulgada hace más de tres años, que permite incorporar la fiscalización automatizada incluso en carreteras concesionadas, pero cuya implementación sigue pendiente. Si sabemos dónde ocurren las muertes y cuáles son los factores que las provocan, seguir postergando las soluciones que salvan vidas ya no responde a una falta de información, sino de decisión.
Pedro García,
CEO de Migtra