Desde marzo, miles de familias en Chile pusieron en pausa la compra de su vivienda. No porque les faltara el ahorro ni porque el banco les cerrara la puerta, sino por un anuncio del Gobierno. Se elimina, por un tiempo, el IVA a las viviendas nuevas. El razonamiento de muchos fue natural. Si el IVA es 19%, conviene esperar y ahorrarse ese porcentaje. Algunas personas incluso dejaron ir departamentos que ya tenían reservados.
La medida es una buena noticia y va a beneficiar a las personas. Pero no de la forma que la mayoría imagina. Y entender esa diferencia puede significar varios millones de pesos.
Partamos por lo básico. La rebaja aplica a la primera venta de viviendas nuevas de hasta 4.000 UF, durará 12 meses desde que se publique la ley, y ya fue aprobada en el Congreso. Detrás hay un problema real. En Chile hay cerca de 100 mil viviendas nuevas esperando comprador, mientras medio millón de familias no tiene casa propia y la construcción ha perdido unos 180 mil empleos.
Ahora, la pregunta que todos se hacen. ¿Bajarán los precios un 19%? La respuesta corta es no, y la explicación es más simple de lo que parece.
El IVA se llama Impuesto al Valor Agregado porque grava solo eso, lo que cada empresa le agrega al producto. Piense en un panadero. Cuando compra la harina, la levadura y paga la luz, ya está pagando IVA en cada una de esas cuentas. Cuando vende el pan, el impuesto que le toca poner de su bolsillo es solo por lo que él le agregó, su trabajo y su ganancia. Todo lo demás ya se pagó antes, en la cadena.
Con las viviendas pasa exactamente lo mismo. El IVA de los materiales y de los servicios de la construcción ya está pagado y metido dentro del precio, y esta ley no lo devuelve. Lo que se elimina es solo el tramo final. Por eso, en un proyecto típico, el espacio real para bajar precios ronda el 4% o 5%, y los expertos calculan que lo que llegará al bolsillo del comprador estará entre un 2% y un 4%. La propia Cámara Chilena de la Construcción, que apoya la medida, lo advirtió. La rebaja no será de un 19%.
¿Es poco entonces? Para nada. En una vivienda de 3.000 UF, unos 115 millones de pesos, esa rebaja puede significar entre 3 y 5 millones de pesos. Pero el verdadero beneficio para las personas no es ese descuento. Es lo que ese descuento desencadena.
Con un precio menor, el pie que hay que juntar es más bajo. El dividendo mensual también baja. Y aquí viene el efecto más importante. Familias que antes no calificaban para el crédito hipotecario, porque su sueldo quedaba justo bajo la línea que exige el banco, con la rebaja pueden calificar. Para quien estaba en ese límite, esto no es un descuento. Es la diferencia entre seguir arrendando y ser propietario.
Además, la rebaja se puede sumar a las ayudas que ya existen. El subsidio al dividendo, que reduce el pago mensual en viviendas de hasta 4.000 UF, y el Fogaes, la garantía del Estado que permite pedir el crédito por el 90% de la propiedad, juntando de pie solo el 10%. Una familia bien informada no está mirando una rebaja aislada. Está mirando una combinación de apoyos que, sumados, cambian de verdad las posibilidades de llegar a la casa propia.
Hay un último detalle que conviene saber antes de firmar. La ley elimina un impuesto, pero no obliga a la empresa a traspasar todo el ahorro al precio. Cada proyecto decidirá cuánto rebaja, y algunos tendrán más espacio que otros. De hecho, en las empresas que construyen y venden sus propios proyectos, el ahorro que libera la ley es mayor, y en esos casos el descuento podría superar el rango general. Por eso la recomendación práctica es una sola: en la sala de ventas o su asesor de confianza, no pregunte si el proyecto tiene descuento por el IVA, pregunte cuánto del ahorro de esta ley está reflejado en el precio que le ofrecen, y compare entre proyectos antes de decidir. Esa pregunta, hecha a tiempo, vale millones.
Porque la exención del IVA sí va a beneficiar a las personas. Pero beneficiará más a quienes entiendan que el descuento no viene garantizado en la ley. Se consigue con información, con comparación y con una buena decisión de compra.
Tracy Dunstan,
Gerente comercial de JetBrokers