MADRID 8 Jul. (EUROPA PRESS) -
Diversos países de Oriente Próximo, incluidos los integrados en el Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo (CCG), han condenado este miércoles los ataques lanzados en las últimas horas por Irán contra Bahréin y Kuwait, en el marco de un nuevo cruce de ataques entre Washington y Teherán, sin que por ahora haya informaciones sobre víctimas en territorio bahreiní o kuwaití.
El secretario general del CCG, Jasem Mohamed al Budaiui, ha criticado los "traicioneros ataques iraníes" y ha afirmado que estos hechos "representan una agresión flagrante y una violación manifiesta de la soberanía de ambos países, una amenaza directa a la seguridad, la estabilidad y la protección de los ciudadanos y residentes, y una grave violación de los principios del Derecho Internacional y de la Carta de Naciones Unidas".
Asimismo, ha resaltado que estos ataques "confirman la continuación de la postura de Irán destinada a socavar los esfuerzos internacionales y regionales para establecer paz y seguridad y resolver la crisis", antes de trasladar la "solidaridad total" del organismo con Bahréin y Kuwait y respaldar "todas las medidas que adopten para mantener su seguridad y estabilidad".
En esta línea, el Ministerio de Exteriores de Qatar, uno de los países mediadores entre Irán y Estados Unidos, ha condenado "firmemente" los ataques iraníes y ha afirmado que se trata de "una flagrante violación" de su soberanía y de las normas del Derecho Internacional.
La cartera ha resaltado "la necesidad de evitar que la región sufra las consecuencias de ataques injustificados, de continuar por la senda del diálogo y la diplomacia, de reducir la escalada y de consolidar los logros alcanzados en el marco del memorando de entendimiento, de manera que se contribuya a afianzar la seguridad y la estabilidad a nivel regional e internacional".
Por su parte, el Ministerio de Exteriores de Omán se ha sumado a las condenas y ha criticado igualmente los ataques contra "buques comerciales saudíes y qataríes" en el estrecho de Ormuz, achacados a Irán durante la jornada del martes. "El Sultanato afirma su solidaridad con estas naciones hermanas en todas las medidas adoptadas para preservar su seguridad, estabilidad, integridad territorial, soberanía e intereses".
Mascate ha remarcado que "la escalada de las tensiones militares en la región supone una amenaza a su seguridad, seguridad marítima, flujo sin obstrucciones del comercio internacional y suministros energéticos", motivo por el que ha mostrado su "rechazo total a cualquier acción que socave la seguridad de los Estados o ponga en peligro a buques civiles o comerciales".
"El Sultanato de Omán insta a todas las partes a que actúen con moderación, reduzcan las tensiones, den prioridad al diálogo y a las soluciones diplomáticas, y se comprometan plenamente con la aplicación de los acuerdos firmados en apoyo de los esfuerzos para consolidar la seguridad y la paz", ha manifestado la cartera a través de un comunicado publicado en redes sociales.
CONDENAS DE EGIPTO Y JORDANIA
Egipto se ha sumado a las condenas y ha mostrado su "total solidaridad" con Kuwait y Bahréin tras los "reprensibles ataques" por parte de Irán, que ha descrito como "una flagrante violación de su soberanía, una grave amenaza a la seguridad y la estabilidad de la región del Golfo y una inaceptable escalada que solo incrementa las tensiones" en la zona.
El Ministerio de Exteriores egipcio ha mostrado su "total rechazo a todas las acciones que violen la seguridad y la soberanía de naciones hermanas o amenacen la estabilidad de la región", al tiempo que ha hecho un llamamiento a la "contención" de cara a "preservar la seguridad regional y salvaguardar la paz y la estabilidad". "No hay justificación o excusa para estos repetidos y reprensibles ataques iraníes", ha destacado.
Por su parte, Jordania ha condenado los ataques iraníes contra buques en el estrecho de Ormuz y contra Kuwait y Bahréin, que ha tildado de "brutales". Así, el Ministerio de Exteriores jordano ha afirmado que estas acciones suponen "una peligrosa escalada" y "una flagrante violación del Derecho Internacional y de la Carta de Naciones Unidas".
Irán ha acusado a Estados Unidos de cometer "una grave violación" del memorando de entendimiento con sus últimos bombardeos y ha afirmado que estos hechos, junto a los bombardeos de Israel contra Líbano y la revocación de Washington de la autorización de las ventas de petróleo iraní, dejan "sin efecto" varias cláusulas del pacto, destinado a allanar el camino para lograr el fin a la guerra en Oriente Próximo.
Washington ha descrito su bombardeos como una respuesta a los ataques contra varios buques en el estrecho de Ormuz, donde Irán exige que se coordine con Teherán la navegación a raíz del conflicto abierto por la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel y hasta que se alcance un acuerdo de paz definitivo.
Tras ello, la Guardia Revolucionaria de Irán ha asegurado haber "destruido" 85 instalaciones militares estadounidenses ubicadas en Bahréin y Kuwait, así como derribado un dron tipo MQ-9 "enemigo", en su respuesta militar a los bombardeos, que suponen uno nuevo capítulo de tensiones tras el frágil alto el fuego firmado el 8 de abril.