Cynthia Campos Gómez, Fundación para el progreso

Impuestos para la Incultura

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Señor Director:


A propósito del reciente Festival de Artes Escénicas y Disidencia Sexual, es pertinente reflexionar sobre la administración de los recursos del Ministerio de las Culturas. Si bien la cifra original de $50 millones fue recortada tras detectarse discrepancias entre el proyecto postulado y lo efectivamente ejecutado, el caso levanta una alerta sobre los filtros de selección.


El calibre de las actividades que se realizaron son obscenas, siendo una de todas ellas denominada “práctica de culos” que tuvo lugar el pasado 28 de abril.


Es razonable cuestionar si nuestros impuestos debieran financiarlo y si es imperante la existencia de un ministerio que, lejos de promover o dar sustento a la cultura, parece no tener un criterio sensato y no es más que un escaparate de fondos públicos para satisfacer los gustos perversos de grupos de interés.


Es evidente que los recursos invertidos en esta materia no responden a las necesidades más urgentes de los chilenos, por lo que los recortes presupuestarios que el gobierno actual pretende aplicar son imprescindibles.



Cynthia Campos Gómez

Fundación para el progreso

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