MADRID 18 Feb. (EUROPA PRESS) - La vicepresidenta de Filipinas, Sara Duterte, ha anunciado este miércoles su candidatura a las elecciones de 2028 en una comparecencia en la que ha pedido perdón a los filipinos por permitir un Gobierno presidido por Ferdinand Marcos Jr al que ha acusado de corrupción.
"Soy Sara Duterte, me presentaré a las elecciones presidenciales de Filipinas", ha afirmado en un discurso de cinco páginas que ha leído ante los medios de comunicación, en un acto para el que ha ordenado retirar el logo de la oficina de la Vicepresidencia del podio.
Su anuncio ha estado marcado por las constantes críticas al actual Ejecutivo, una situación por la que ha pedido "perdón" a los filipinos, lamentando "haber contribuido a la elección de BBM como presidente de nuestro país", en alusión al mote de Ferdinand Marcos Jr, Bongbong. Asimismo, ha justificado su salida en 2024 de la Secretaría de Educación, ante un presupuesto para 2025 "manchado de corrupción" y ha asegurado haber cuestionado la integridad del Ejecutivo de Marcos Jr desde los primeros meses de mandato.
"No puedo arrodillarme ante cada filipino para implorar perdón. En cambio, ofrezco mi vida, mi fuerza y mi futuro al servicio de nuestra nación", ha aseverado desde el atril, y afeando al Gobierno un abanico de asuntos, desde los precios de los productos básicos hasta la política exterior, pasando por el tráfico y consumo de estupefacientes.
Asimismo, Duterte ha defendido ser víctima de ataques "guionizados" y realizados con "toda la maquinaria del poder", si bien ha afirmado no tener miedo por sí misma, sino "por la próxima generación".
Sus palabras llegan en el marco de las sucesivas demandas de 'impeachment' en su contra: una primera a finales de enero, declarada inconstitucional, otras dos registradas el 2 de febrero y aceptadas por el secretario general de la Cámara, Cheloy Garafil, y una cuarta, introducida por grupos religiosos, sacerdotes y abogados el 9 de febrero, en relación a una presunta traición a la confianza pública, corrupción y sobornos, entre otros, por el supuesto uso indebido de al menos 612 millones de pesos filipinos (más de 8,9 millones de euros) en fondos confidenciales.
Buena parte de la rivalidad entre Sara Duterte y Ferdinand Marcos Jr. --vinculados a familias otrora aliadas-- bebe de la entrega al Tribunal Penal Internacional (TPI) de Rodrigo Duterte, padre de la vicepresidenta y acusado en la corte de La Haya de crímenes contra la humanidad durante su etapa como presidente, un cargo que asumió dejando en la Alcaldía de Davao a su hija mayor y hasta entonces vicealcaldesa de la ciudad.