BRUSELAS, 11 (EUROPA PRESS)
Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea están llamados este jueves en un cónclave informal a buscar soluciones para acelerar la competitividad europea frente a las tensiones geopolíticas y las presiones de Estados Unidos y China, en una reflexión en la que estará también muy presente la posibilidad de recurrir a la cooperación reforzada para avanzar a distintas velocidades en sectores clave, de modo que se acelere el calendario de decisiones pese a no contar con los 27 a bordo.
"En el actual entorno geopolítico, fortalecer nuestro Mercado Único es, más que nunca, un imperativo estratégico urgente", dijo hace una semana el presidente del Consejo Europeo, António Costa, en su carta de invitación a los líderes para acudir al "retiro" en el castillo de Alden Biesen (Bilzen), en el este de Bélgica, cerca de la frontera con Países Bajos.
El objetivo de la cita es avanzar en el fortalecimiento del Mercado Único en un nuevo contexto geoeconómico y contará con la participación de los exprimeros ministros italianos Enrico Letta y Mario Draghi, autores de sendos informes sobre competitividad y productividad en la Unión Europea que plantean la urgencia de reformas estructurales para el bloque.
Antes de que la cumbre arranque formalmente a las 10.00 horas, se encontrarán en un formato algo más reducido al menos una quincena de líderes y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, según han indicado a Europa Press fuentes diplomáticas, con el objetivo de "coordinar" su enfoque de cara a lograr "iniciativas, mandatos y calendarios" concretos.
Fuentes del Gobierno han indicado que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no estará en esta cita previa, que ha sido promovida por el canciller alemán, Friedrich Merz, y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y contará con los mandatarios del resto de grandes países, incluido el presidente de Francia, Emmanuel Macron.
El mundo ha cambiado "radicalmente" desde que Letta y Draghi presentaron sus respectivos informes, con choques frontales con Estados Unidos por su coerción arancelaria y con China en materia de competencia desleal, según advierten varias fuentes europeas, que llaman a "no quedarse en las soluciones tradicionales", sino revisar los intereses de la competitividad europea y "acelerar el calendario y ejecución" de medidas para apuntalar no sólo la soberanía de la Unión, sino también su "independencia".
EUROPA A DOS VELOCIDADES
En este contexto, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha abierto la puerta a que la Unión avance a dos velocidades si el bloqueo de algunos socios impide tomar decisiones clave a 27, con alianzas en formatos más reducidos que permitan acelerar en áreas diversas con impacto en la competitividad común.
"Nuestra ambición siempre debe ser alcanzar un acuerdo entre los 27 Estados miembro. Sin embargo, cuando la falta de progreso o ambición pueda socavar la competitividad o la capacidad de acción europea, no debemos rehuir el uso de las posibilidades previstas en los Tratados sobre cooperación reforzada", argumentó la conservadora alemana en su carta a los líderes, remitida esta misma semana para contribuir a los debates de preparación.
A la luz de este debate, algunas capitales han apuntado ya que su prioridad sigue siendo "avanzar" en bloque, pero piden estar "preparados" para dar el paso al mecanismo de "cooperación reforzada" que permitiría decisiones en número menor a 27 si no se logra la unanimidad requerida.
"En la actualidad hay temas precisos de los que se habla desde hace tiempo y queremos resultados, por eso queremos un calendario claro", argumenta un alto diplomático de un Estado miembro, que defiende que existe un "amplio consenso" entre líderes para dar el paso si tras pactar un calendario preciso no se avanza al paso marcado.
'MADE IN EUROPE'
Von der Leyen también ha evocado en la víspera a la cumbre, durante una intervención ante el pleno del Parlamento Europeo, otra de las claves sobre la que los líderes buscarán acercar posiciones, la idea de introducir la "preferencia europea" como herramienta para reforzar la base productiva del bloque y garantizar su independencia.
La jefa del Ejecutivo comunitario ha puesto en valor dar prioridad a las producciones 'Made in Europe' como palanca para reforzar la base productiva en sectores estratégicos y hacer de ellos "mercados punteros", si bien ha reconocido que será un "ejercicio delicado" para el que no existe una solución única.
La idea de la preferencia europea es fuertemente apoyada por París, pero genera reservas importantes en otros socios de peso como Alemania e Italia, que temen que un exceso de proteccionismo lastren sectores estratégicos. En este contexto, la conservadora alemana aboga por apoyarse en análisis económicos "sólidos" para cada propuesta y no alejarse de las obligaciones internacionales.
España trasladará su apoyo a ambas propuestas, la Europa de varias velocidades con el objetivo de avanzar en integración en áreas como la seguridad y la defensa aunque sea sin el acuerdo de los 27 y también la preferencia de productos fabricados en Europa y la fijación de condiciones a la inversión extranjera, según trasladan fuentes de Moncloa.