Impulsar el desarrollo de modelos de colaboración público-privada "estables en el tiempo" y contar con una reserva estratégica de medicamentos que permita cubrir tanto la demanda diaria como un previsible aumento en situaciones de crisis son dos de las propuestas clave para avanzar hacia una sanidad resiliente, según se desprende del informe 'Autonomía estratégica en salud: Prioridad para España y la UE'.
"España necesita dar un paso adelante y convertir la autonomía estratégica en salud en un eje estructural de la política sanitaria española alineado con las prioridades de la Unión Europea", ha subrayado el presidente de la Fundación Cofares, Eduardo Pastor, durante una jornada celebrada este lunes en el Congreso, donde se ha presentado el informe elaborado por el Centro de Estudios de Políticas Públicas y Gobierno de la Universidad de Alcalá.
El debate sobre la autonomía estratégica en salud surge a raíz del reciente compromiso adquirido por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) de destinar hasta un cinco por ciento del producto interior bruto (PIB) en la próxima década en materia de Defensa. De estos, un 1,5 por ciento deberá dirigirse a reforzar la resiliencia y la protección de infraestructuras críticas.
A este respecto, Eduardo Pastor ha puesto en valor al sector de suministros de medicamentos como una de esas "infraestructuras críticas" en las que se debe invertir. "Construyamos puentes, avancemos en el diálogo y generemos sinergias que hagan más fuertes a nuestro sistema sanitario, porque sin salud no hay defensa, sin salud no hay economía y sin salud no hay país", ha destacado.
El documento presentado, en el que ha colaborado Cofares y Moderna, ofrece 21 recomendaciones estratégicas para garantizar la autonomía estratégica en el ámbito sanitario, con propuestas que fortalezcan toda la cadena de medicamentos, desde su producción hasta su distribución.
Además, destaca la creación de sistemas de gestión de datos sanitarios interoperables, gobernados por el Ministerio de Sanidad junto a las comunidades autónomas, que permitan una toma de decisiones ágil y basada en evidencia.
Junto a esto, anima a estudiar nuevas fórmulas de inversión e incentivos para atraer proyectos de investigación y desarrollo (I+D) a territorio europeo, además de flexibilizar los trámites burocráticos y homogeneizar criterios para la autorización, evaluación, financiación y fijación de precios en toda la UE.
SISTEMAS PREPARADOS ANTE FUTURAS CRISIS
El objetivo de avanzar hacia la autonomía estratégica en salud es poder hacer frente a futuras crisis, que se sabe que van a suceder, pero no cuando, según ha puesto en evidencia el socio fundador y presidente del Consejo de Administración de Cross Road Biotech, Enrique Castellón, quien ha afirmado que se tomó conciencia de la situación a raíz de la vulnerabilidad identificada durante la pandemia de Covid-19.
Entre las medidas prioritarias para poder afrontar mejor una crisis de las mismas características, Castellón ha señalado que se debe dotar al sistema de "mucha más flexibilidad" y "autonomía en todos sus elementos". Asimismo, ha apuntado que se requiere una fuerte coordinación entre todos los niveles de la Administración y también entre departamentos de la Administración.
Por su parte, el miembro de la Asociación Española de Vacunología José Antonio Navarro ha advertido sobre los problemas que suponen los desabastecimientos de vacunas y, para prevenirlos, ha instado a incrementar inversión, apostar por la colaboración público-privada, aplicar exenciones fiscales en productos de valor crítico y realizar un desarrollo legislativo adecuado a nivel europeo y nacional.
Navarro ha comentado que la situación "podría llegar a ser muy comprometedora" y ha hecho referencia a las medidas adoptadas por Estados Unidos a través de la cláusula de 'nación más favorecida', la implantación de aranceles del 15 por ciento a las vacunas fabricadas en la Unión Europea y la exención de los mismos para aquellas compañías farmacéuticas que inviertan en EEUU.
"El proteccionismo expuesto podría dar lugar a una situación extremadamente peligrosa para nuestro país por la deslocalización de la industria fabricante de vacunas y el abastecimiento prioritario para los Estados Unidos u otros países", ha explicado.
COLABORACIÓN DE LAS CARTERAS DE INDUSTRIA Y SANIDAD
La jornada ha reunido en una mesa redonda al director general de Cartera Común de Servicios del Sistema Nacional de Salud (SNS) y Farmacia del Ministerio de Sanidad, César Hernández, y la subdirectora general de Autonomía Estratégica Industrial del Ministerio de Industria y Turismo, María Jesús García.
Ambos han enfatizado la importancia de la colaboración entre ambas carteras para avanzar hacia la autonomía estratégica. "La autonomía estratégica no es una pieza que obedezca a una máquina de uno u otro departamento, sino que tiene que ser algo completamente integral, traversal, interministerial y también en el propio sector", ha indicado Hernández.
Durante su intervención, Hernández ha explicado que el problema que tiene Europa para garantizar la autonomía en medicamentos es el "escaso incentivo", que lleva a que determinada inversión se vaya a otros países. También ha defendido una "acción integrada" a nivel nacional y europeo, para desplegar a partir de ella las diferentes leyes ministeriales.
Desde Industria, María Jesús García, ha destacado que su Ministerio está tramitando un nuevo proyecto de ley de industria en el que la autonomía estratégica adopta un papel esencial y que busca garantizar la producción industrial de los sectores "estratégicos y críticos" en situaciones de crisis. Entre los sectores estratégicos y críticos está el de salud.
Por su parte, el representante de la Comisión Europea en España Daniel Calleja ha apuntado las medidas necesarias desde el punto de vista europeo, entre las que se encuentran el desarrollo de una estrategia industrial en el ámbito de la salud para fomentar la producción local, una estrategia de productos críticos, un marco abierto para promover alianzas de colaboración, y apoyo a la inversión e innovación.
A partir de estos cuatro pilares, ha detallado que se requiere simplificar la normativa para que las empresas sean más eficaces, promover la colaboración público-privada, invertir en I+D e incorporar la digitalización e inteligencia artificial en el sector.