MADRID, 26 Ene. (EUROPA PRESS) - Los servicios de Inteligencia de Reino Unido ha afirmado este lunes que Rusia hace frente a "un desafío estructural a largo plazo" debido a los "problemas demográficos" asociados al descenso de las tasas de nacimientos y el envejecimiento de la población, acentuados por la huida de "unos 1,3 millones de rusos" a raíz de la invasión de Ucrania, desatada en febrero de 2022.
"Los problemas demográficos y la disminución de la población suponen un desafío estructural a largo plazo para la sociedad y la economía rusas", han señalado, antes de destacar que "es muy poco probable que los esfuerzos de la cúpula rusa para elevar las tasas de natalidad vayan a parar a corto plazo el declive poblacional en Rusia".
Así, han destacado que el presidente ruso, Vladimir Putin, participó el 21 de enero en una reunión con miembros del Gobierno para abordar la "política demográfica", encuentro en el que sostuvo que lograr resultados en este sentido es "un objetivo estratégico claro" para el país euroasiático.
El propio Putin afirmó el 8 de diciembre que "las medidas tomadas hasta ahora en el desarrollo demográfico son insuficientes" y apuntó que "persisten las tendencias negativas, con un continuado descenso de las tasas de natalidad", según recoge el Ministerio de Defensa británico en un comunicado publicado en redes sociales.
"El grave problema demográfico de Rusia, consistente en una población que envejece y disminuye, se ha visto acentuado por la emigración de aproximadamente 1,3 millones de rusos desde la invasión ilegal a gran escala de Ucrania en 2022, incluidos muchos rusos más jóvenes y con educación, junto con importantes bajas rusas en la guerra que son probablemente de unos 1.225.000 muertos y heridos hasta ahora", han zanjado.