BRUSELAS, 26 (EUROPA PRESS)
Los Estados miembro de la Unión Europea han dado luz verde este lunes a un reglamento para la eliminación gradual desde 2027 de las importaciones desde Rusia de gas por gasoducto y gas natural licuado (GNL) al territorio comunitario, un paso clave para que la UE ponga fin a su dependencia de la energía rusa de manera definitiva.
El reglamento, aprobado por mayoría cualificada con el voto en contra de Hungría y Eslovaquia y la abstención de Bulgaria, prohibirá las importaciones de GNL ruso a principios de 2027 y las importaciones de gas por gasoducto a partir del otoño de 2027, y permitirá que los contratos vigentes pasen por un periodo de transición para "limitar el impacto" de esta decisión en los precios y los mercados.
"A partir de hoy, el mercado energético de la UE será más fuerte, más resiliente y más diversificado. Estamos rompiendo con la dependencia perjudicial del gas ruso y dando un paso importante, en un espíritu de solidaridad y cooperación, hacia una unión energética autónoma", ha dicho Michael Damianos, ministro de Energía, Comercio e Industria de Chipre, que ostenta la Presidencia rotatoria del Consejo de la UE.
Los Veintisiete también han acordado imponer una obligación por la que los Estados de la UE deberán verificar el país donde se produjo cualquier gas antes de autorizar su entrada a la Unión, evitando así que el gas ruso se introduzca a través de la compraventa con terceros países.
El incumplimiento de estas nuevas normas, que entrarán en vigor el 2 de febrero --cuando serán publicadas en el Diario Oficial de la UE--, podrá dar lugar a sanciones máximas de al menos 2,5 millones de euros para personas físicas y de al menos 40 millones de euros para empresas, así como un 3,5% como mínimo del volumen de negocios anual total mundial de la empresa o del 300% del volumen de negocios estimado de la transacción.
SUSPENDIBLE EN CASO DE EMERGENCIA
Además, para el 1 de marzo de 2026, los países de la UE deberán elaborar planes nacionales para diversificar el suministro de gas e identificar "los posibles desafíos" para su sustitución. Para ello, las empresas deberán notificar a las autoridades y a la Comisión cualquier contrato de gas ruso pendiente, mientras que los países que aún importen petróleo ruso también deberán presentar planes de diversificación.
En cualquier caso, el reglamento prevé una salvaguarda para volver a conectarse al gas ruso "en caso de declaración de emergencia" o si la seguridad del suministro "se ve seriamente amenazada en uno o más países de la UE". En ese caso, la Comisión podrá suspender la prohibición de importación durante un máximo de cuatro semanas.
Con todo, la institución dirigida por la alemana Ursula von der Leyen también planea proponer legislación para eliminar gradualmente las importaciones de petróleo ruso a finales de 2027.
El visto bueno de los Veintisiete era el último paso pendiente para romper con todas las compras de gas ruso después de que el pasado 17 de diciembre el pleno del Parlamento Europeo diera luz verde al acuerdo tras el apoyo de los eurodiputados reunidos en Estrasburgo (Francia) con 500 votos a favor, 120 en contra y 32 abstenciones, dejando sólo pendiente del visto bueno formal de los Estados miembro para que pueda entrar en vigor.
Aunque tras la invasión rusa de Ucrania los líderes de la UE acordaron eliminar gradualmente la dependencia de los combustibles fósiles rusos lo antes posible, el gas ruso sigue actualmente representando el 13% de las importaciones de la Unión en 2025, frente a las importaciones de petróleo ruso, que supusieron menos del 3% en 2025.