MADRID, 23 Ene. (EUROPA PRESS) - El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, ha avisado este viernes que la situación en la capital ucraniana por las últimas olas de bombardeos rusos es "extremadamente difícil", especialmente por los cortes de suministro eléctrico y calefacción, ha pronosticado que va a empeorar si los ataques continúan y, finalmente, ha repetido su encarecida recomendación de que la gente abandone la ciudad si está en posición de hacerlo.
En su último balance de la situación, Klitschko ha confirmado que 1.940 edificios "de gran altura" siguen sin calefacción por los ataques ocurridos desde el 9 hasta el 20 de enero, especialmente en los barrios a la orilla izquierda del río Dniéper, como Pechersk o Solomianski.
El Ayuntamiento de Kiev ha recordado que lleva una semana poniendo a disposición de la población varios "puntos calientes" (o "Puntos invencibles", según el Gobierno ucraniano) búnkeres con calefacción incorporada, equipados con alojamientos para pernoctar y productos de aseo para soportar noches donde la temperatura está alcanzando los -15ºC.
"A los residentes, les digo con sinceridad: la situación es extremadamente difícil y puede que este no sea el momento más difícil al que nos vamos a enfrentar", ha avisado el alcalde de la ciudad. Klitschko nunca ha llegado a instar abiertamente a una evacuación generalizada pero todos los inviernos repite la advertencia que ha vuelto a emitir hoy: "Quienes aún tengan opciones para salir de la ciudad, donde existen fuentes alternativas de energía y calefacción, no las descarten".
El alcalde estima que, solo este mes, más de 600.000 personas han abandonado la ciudad --un número extraído a partir de las facturas de los teléfonos móviles de los residentes de la ciudad, según explicó en su momento al 'Kyiv Independent'-- aunque la administración regional no ha querido confirmar estas cifras.