La IA llega al nuevo Gobierno

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Durante la campaña para elegir presidente, el equipo económico del presidente electo puso en la agenda un ahorro de gastos del Estado de 6.000 millones de dólares. Una y otra vez el mundo político se preguntó desde donde saldría ese ahorro. Con mi amigo Raúl Ciudad (ex presidente de ACTI) lo teníamos claro: mediante el uso de IA en los procesos del Estado. 


Hace un par de meses atrás tuve una reunión con la campaña de José Antonio Kast, donde pude explayarme al respecto, de acuerdo con varias columnas que he escrito en este diario. Me pidieron un resumen de no más de 5 páginas.  Lo titulé “La emergencia invisible”. En mis últimas dos columnas en este diario me referí a ello. La idea fundamental es que mientras nos enfrentamos a urgencias patentes que están ante nuestros ojos, nos enfrentamos también a una revolución tecnológica que no va a pedir permiso para entrar, y que va a afectar fuertemente nuestra economía, muestro mercado laboral, nuestro capital humano y nuestra sociedad, a menos que tomemos medidas urgentes. Y es urgente porque esto va a ocurrir en los próximos 5 años. 


En el reciente Congreso del Futuro el presidente electo dio un discurso en el cual se refirió a la IA como una herramienta para hacer más eficiente al Estado y más productivo al trabajo, elevando la competitividad del país, lo cual ayudará al impulso económico. Fue muy gratificante saber que el mensaje había llegado. Por el contenido del discurso, me quedó claro que no fui el único en aportar en el tema. Pero da igual quien aporte qué, con tal de que se haga. 


Este jueves 22 el ministro de Hacienda entrante, Jorge Quiroz, fue más lejos en declaraciones al Mercurio. La IA será la herramienta para enfrentar la “permisología”, tal como habíamos pedido desde esta columna. Lo que me sorprendió es lo avanzado que están, pues dijo que tienen el programa ya escrito con los algoritmos correspondientes, que permitirá “cuantificar anticipadamente las observaciones y documentos que llegan a manos del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), y así fiscalizar que no haya excesos en las observaciones del evaluador, pero también aliviar la carga del servicio”. 


Siendo todo ello esperanzador, no es suficiente. El siguiente paso es automatizar y reducir los trámites de la permisología. Y ya que estamos en eso, se debe escalar a todas las reparticiones del Estado, porque en todas hay trámites innecesarios que se pueden eliminar, o trámites necesarios que se pueden automatizar, aumentando la productividad del funcionario público. 


Faltan también las demás medidas que señalé en el documento que envié a la campaña


Una derivada del mismo algoritmo del que habla el ministro de Hacienda entrante podría ser una evaluación de programas de gobierno, con el propósito de terminar los mal evaluados. Es inmoral desperdiciar dinero de todos los chilenos de esa forma. Otro uso que reduce gastos es la detección de fraude por licencias falsas. La contraloría por su parte podría mejorar su función de forma notable con la incorporación de IA a las tomas de razón y las fiscalizaciones que lleva a cabo. 


Los otros dos temas de mi documento se relacionan con el capital humano, que es clave para poder aprovechar la revolución económica, social y política que trae la IA. Uno se refiere a la capacitación de toda la masa laboral. La otra se refiere a la incorporación de la IA en la educación primaria, secundaria, universitaria y técnica. La IA debe ser una asignatura obligatoria en todo el espectro educacional. 


Así pues, espero nuevas buenas noticias en los próximos meses. Pero ya el hecho de que un ministro de Hacienda nominado diga que tiene el programa de IA listo, antes incluso de asumir es una muy buena noticia y toda una novedad en la forma de hacer gobierno. 


Alfredo Barriga

Profesor UDP

Autor de “Presente Acelerado: la Sociedad de la Inteligencia Artificial y el urgente rediseño de lo humano” (Amazon) 


europapress