El negociador comercial de la Unión Europea, el comisario Maros Sefcovic, ha afeado al pleno del Parlamento Europeo que opte por "reabrir cuestiones ya resueltas" al acordar denunciar ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) el acuerdo de libre comercio negociado por Bruselas con los países de Mercosur.
"Cuando los exportadores necesitan certidumbre, previsibilidad y acceso a nuevos mercados, el Parlamento Europeo ha elegido reabrir cuestiones ya resueltas", ha criticado Sefcovic, en un mensaje difundido en redes sociales tras la votación de los eurodiputados.
En este contexto, ha dicho el comisario, la Comisión "lamenta" la decisión de denunciar un acuerdo "estratégico" como el de la Unión Europea con Mercosur e insiste en que el objetivo debe ser que la Unión "siga siendo un socio comercial fiable".
La decisión de recurrir a la Justicia europea supone en la práctica que se paraliza el proceso de ratificación necesario para que los acuerdos de asociación y comercial entren en vigor de manera permanente, dado que la Eurocámara no se pronunciará hasta conocer el dictamen del TJUE; pero no impide la entrada en vigor de manera "interina" de la parte comercial, que será aplicable en cuanto al menos un país de Mercosur cumpla su proceso interno si así lo decide la Comisión Europea.
Antes, en declaraciones a la prensa, el portavoz comunitario de Comercio, Olof Gill, ha dicho que Bruselas "lamenta profundamente" la decisión del Parlamento Europeo de solicitar el dictamen del TJUE sobre la compatibilidad del Acuerdo de Asociación Económica y Comercial (APEC) y el Acuerdo Internacional de Transición (ATI) con los Tratados; pero no ha aclarado si Bruselas contempla seguir adelante con la entrada en vigor interina pese al recurso ante los tribunales.
"Esto ocurre en un momento en que los productores y exportadores de la UE necesitan urgentemente acceder a nuevos mercados y cuando la UE debe cumplir con su programa de diversificación y demostrar que sigue siendo un socio comercial fiable y predecible", ha añadido el portavoz.
Gill ha defendido que las cuestiones planteadas en la moción de la Eurocámara están "injustificadas" y ha argumentado que las dudas legales señaladas ya fueron "abordadas ampliamente" en el pasado con la Eurocámara, en los procesos de ratificación de otros acuerdos comerciales adoptados en el pasado.
"La Comisión se pondrá ahora en contacto con el Consejo y los eurodiputados antes de decidir los próximos pasos", ha concluido el portavoz comunitario. Aunque no está en la agenda oficial, el asunto podría colarse en las conversaciones de la cumbre extraordinaria que los jefes de Estado y de Gobierno de la UE tendrán este jueves en Bruselas, con la asistencia de la presidenta de la Eurocámara, Roberta Metsola, en la primera parte del encuentro.
DUDAS SOBRE SU ENCAJE LEGAL
Entre los asuntos que la Eurocámara pedirá aclarar al Tribunal de Luxemburgo figura el mecanismo llamado de reequilibrio que permite a los países de Mercosur impugnar la legislación europea que consideren perjudicial para sus exportaciones, ante las dudas de los eurodiputados de que colisione con la autonomía reguladora de la Unión Europea y sus Tratados y pueda debilitar la fortaleza normativa del bloque.
También cuestionan los poderes de la Comisión Europea a la hora de decidir fragmentar el acuerdo en dos pactos, uno más político y de cooperación y otro comercial, porque consideran que fue una estrategia para allanar su firma, dado que la parte comercial sólo requiere de ratificación europea --no nacional-- para entrar en vigor de manera provisional.
Con este movimiento, además, Bruselas pudo esquivar el requisito de unanimidad y obtener la luz verde de los Veintisiete para firmar el pacto comercial el pasado domingo en Asunción; gracias a un mandato aprobado por mayoría cualificada y pese al 'no' de media docena de países, entre ellos Francia, Irlanda y Polonia. El Gobierno francés, de hecho, ya ha celebrado el paso dado por la Eurocámara porque considera que se alinea con lo defendido por París.