La transformación digital de Chile ha llevado al país a la vanguardia de la conectividad y al uso de pagos electrónicos y comprender las experiencias de los consumidores es esencial para desarrollar estrategias efectivas de prevención de fraude.
Con este objetivo, LAC Research & Insights de Mastercard realizó un nuevo estudio que revela un panorama donde junto a la adopción generalizada de pagos digitales existe cautela frente a los fraudes y una marcada preferencia por la confianza en instituciones financieras tradicionales.
Los hallazgos de la encuesta “Pulse” destacan que, si bien los chilenos son usuarios activos de métodos de pago digitales, con las tarjetas de débito y las transferencias bancarias en tiempo real dominando el panorama, la confianza se mantiene firmemente anclada en los bancos y redes de pago establecidas, como Mastercard.
Las nuevas plataformas, como las fintech, las herramientas impulsadas por IA y las criptomonedas están ingresando de a poco al mercado y en Mastercard están trabajando para entregar soluciones seguras, transparentes y centradas en los usuarios.
"Chile está adoptando rápidamente el futuro digital y esta encuesta subraya desafíos que enfrenta la industria y que en Mastercard estamos abordando de manera proactiva y trabajando para lograr soluciones", explica Thiago Dias, country manager de Mastercard Chile. "Los pagos digitales deben ir acompañados de un importante componente de seguridad, con inversiones en tecnología y actualizaciones constantes, haciendo que las transacciones estén protegidas y sean simples, para brindar a los usuarios las mejores experiencias", agregó.
Hallazgos Clave de la Encuesta:
Uso digital y exposición al fraude: Uno de cada tres chilenos ha sido blanco de intentos de fraude en los últimos 12 meses, siendo las estafas telefónicas/de voz, las redes sociales y el phishing las tácticas más prevalentes. Frente a esto se resalta la necesidad de realizar a nivel de industria campañas educativas sobre los peligros de los fraudes, que se adapten tanto al uso de los canales como a los comportamientos demográficos.
Confianza en lo que se ha probado y en lo verdadero: Los principales bancos y las redes de pago globales, como Mastercard, gozan de la mayor confianza para proteger el dinero y los datos. En contraste, las plataformas emergentes todavía tienen espacio para aumentar su confianza en materias de seguridad.
Educación y protección claras: Aunque la mayoría de los chilenos se sienten "moderadamente" seguros en sus capacidades para evitar fraudes, la encuesta revela un fuerte deseo de contar con políticas claras de protección contra el fraude y reembolso, alertas de monitoreo y una autenticación más sólida.
Innovación con precaución: Los chilenos presentan entusiasmo frente a los pagos más rápidos y las compras online más seguras. Sin embargo, las preocupaciones sobre el fraude sofisticado, como los "deepfakes" y las "clonaciones de voz" (42%), y los errores de la IA (25%), son sus principales preocupaciones frente al futuro digital.
"Esta investigación es una hoja de ruta invaluable para Mastercard y para la industria de pagos en general," añade Thiago Dias. "Para construir un futuro en los medios de pago verdaderamente inclusivo y seguro, debemos enfocarnos en tres pilares: protección y visibilidad, educación práctica y accesible sobre cómo identificar y evitar estafas, y comunicación transparente sobre lo que hacemos para proteger a los consumidores. Los chilenos quieren y tienen ganas de adaptarse al futuro, pero buscan hacerlo con la certeza de que su seguridad es la máxima prioridad", agrega.
Alcance y metodología del estudio
El estudio fue liderado por Mastercard y realizado por la agencia independiente Many Minds Group. En octubre de 2025, se llevó a cabo una encuesta cuantitativa en línea entre 3,577 adultos en 12 países de América Latina y el Caribe: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, Guatemala, México, Panamá, Perú y Puerto Rico. La muestra incluyó consumidores bancarizados que realizaron compras en comercio electrónico o usaron banca en línea en los últimos seis meses, representando a la población digital activa de entre 18 y 65 años.