​Los desafíos energéticos del nuevo gobierno

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Danielle Danko (2)

La reciente victoria electoral de José Antonio Kast abre un nuevo capítulo para el sector energético en Chile. Tras años de una expansión explosiva de las energías renovables variables, el país se encuentra en una encrucijada: cómo mantener el liderazgo verde sin sacrificar la estabilidad del sistema ni la competitividad de las tarifas. Lo que se espera de este nuevo gobierno no es solo continuidad, sino una reingeniería de la gestión estatal para que el potencial natural se traduzca en desarrollo económico real.


El pilar fundamental de la propuesta de Kast reside en el combate a la "permisología". Chile cuenta con una cartera de proyectos de hidrógeno verde y renovables que suma miles de millones de dólares, pero que hoy tropieza con una burocracia que ralentiza las inversiones. En este sentido, se espera que el nuevo Ejecutivo siga la senda de gobiernos como el de Corea del Sur, donde se ha priorizado la desburocratización para recuperar la soberanía energética. Si la nueva administración logra destrabar estos nudos, Chile tiene la oportunidad única de consolidarse como el hub energético de la región, atrayendo capitales que hoy miran con cautela la estabilidad regulatoria de nuestros vecinos.


Bajo este nuevo mandato, el liderazgo de Chile en la transición energética puede alcanzar una fase de madurez. La oportunidad no radica solo en instalar más paneles, sino en convertir al país en el principal exportador de moléculas verdes y minerales críticos para la electromovilidad global. La visión pro-mercado de Kast promete un entorno de certeza jurídica que podría posicionar a Chile como el destino más seguro y eficiente para la inversión extranjera en energía limpia dentro de Latinoamérica, superando la competencia de mercados emergentes gracias a un Estado que actúe como facilitador.


No obstante, el énfasis de la administración Kast parece estar menos centrado en "metas simbólicas" y más en la seguridad del suministro. Esto implica un giro hacia una transición "responsable", donde la salida del carbón sea consecuencia de la mejora en la transmisión y el almacenamiento. Al igual que lo han planteado coaliciones de derecha en Suecia o Finlandia, Kast ha puesto sobre la mesa la necesidad de estudiar la energía nuclear como un respaldo limpio y constante. Esta visión internacional sugiere que la sostenibilidad no debe reñir con la estabilidad de base que el sistema requiere para crecer.


En este nuevo escenario político, es que Santiago será sede, entre el 25 y 26 de marzo, de la cumbre RE+ Cono Sur que reunirá a más de 60 empresas y líderes globales de las energías renovales de todo el mundo. Asistirán no solo para exhibir tecnologías, sino que, a estudiar posibilidades de inversión, convirtiéndose en una gran oportunidad para que el nuevo gobierno dé a conocer sus objetivos sectoriales y atraiga capitales.


Chile tiene la oportunidad de consolidarse como potencia global. Lograrlo dependerá de la capacidad del Estado de convertirse en un facilitador de una energía barata, limpia y, sobre todo, segura.


Danielle Danko

Vicepresidenta de Marketing RE+ Events

europapress