​Salmonicultura y el desarrollo según Casen

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Loreto Seguel (1)

Los recientes resultados de la Encuesta Casen 2024 son desafiantes. Si bien la pobreza por ingresos en Chile continúa una trayectoria a la baja, con un promedio nacional de 17,3%, la realidad territorial sigue siendo profundamente desigual: en ocho regiones la pobreza supera ese promedio y en siete de ellas alcanza o supera el 20%. La pobreza, en Chile, sigue teniendo rostro regional.


Este diagnóstico obliga al sector público, privado y a la academia a mirar con mayor atención qué políticas, sectores productivos y estrategias de desarrollo han generado impactos sostenidos en los territorios a lo largo de nuestro país. Y los resultados nos entregan una evidencia que no puede ser ignorada. En los últimos 15 años, las regiones donde se desarrolla la salmonicultura, Los Lagos, Magallanes y Aysén, han reducido la pobreza de manera constante y significativa.


El empleo formal, los encadenamientos productivos y la inversión territorial asociada a esta industria han permitido mejorar los ingresos de miles de familias, especialmente en zonas donde históricamente las oportunidades han sido más escasas. La salmonicultura no es solo exportaciones y crecimiento económico; es también desarrollo local, trabajo y dinamismo para pequeñas y medianas empresas que forman parte de su cadena de valor.


Desde el Consejo del Salmón estamos convencidos que la salmonicultura impulsa el potencial alimentario de Chile, porque somos parte del desafío global de alimentación. Nuestro país tiene condiciones y ventajas competitivas únicas para producir alimentos de alta calidad, de manera sostenible y con impacto social positivo. En un mundo que enfrenta crecientes desafíos alimentarios, Chile y el sur, son y deben seguir siendo un motor para avanzar en la reducción de la pobreza.


La salmonicultura, genera oportunidades de desarrollo y bienestar, porque la actividad productiva bien hecha transforma regiones completas.


Los resultados de la Casen muestran claramente que no basta con crecer uno o dos dígitos, solamente. Es indispensable crecer con sentido regional. En muchas ciudades, hoy se exhiben mayores tasas de pobreza que años anteriores y, por ende, requieren de la articulación público-privada. En ese camino, facilitar el diálogo entre el Estado, las comunidades y el sector productivo es clave para construir soluciones de largo plazo y en eso, nuestras empresas y nuestro gremio han buscado ser un puente que, a la luz de las cifras, está dando buenos resultados. Debemos seguir en ese camino y seguir construyendo ese diálogo con solidez.


Chile enfrenta el desafío de reducir brechas persistentes y de avanzar hacia un desarrollo más equitativo. La evidencia demuestra que cuando la actividad productiva se integra al territorio, con reglas claras, estándares altos y vocación social, los resultados llegan. La salmonicultura es una muestra concreta de ello y confirma que el camino no puede ser exclusivamente a través de subsidios estatales, sino tenemos que poner la energía en generacion de empleo, desarrollo y bienestar para las familias de Chile.



Loreto Seguel

Presidenta ejecutiva del Consejo del Salmón

europapress