El 74 por ciento de los trabajadores españoles se siente más productivo con el uso de la inteligencia artificial (IA), y ello pese a que muchas empresas consideran que todavía no están aprovechando todo su potencial debido al tiempo que pierden en tareas como la revisión de los contenidos generados.
En España, casi tres de cada cuatro profesionales (74%) se sienten actualmente más productivos gracias al uso de la IA, y la mayoría ahorra entre una y tres horas a la semana en sus tareas habituales. Hasta un 28 por ciento de los españoles utiliza esta tecnología de forma diaria, aunque la mayoría (58%) lo hace varias veces a la semana.
Estos datos se recogen en el informe 'Más allá de la productividad: medir el valor real de la IA', un nuevo estudio global de Workday sobre el uso de la inteligencia artificial en las organizaciones, que revela que muchas de ellas todavía no están aprovechando todo su potencial.
Ello se debe a que los empleados dedican parte de su tiempo a revisar, corregir o reformular contenidos generados por la propia tecnología, un proceso que para el 42 por ciento de los empleados nacionales supone hasta una hora de tiempo semanal; en línea con la tendencia observada en EMEA (40%) y por encima de la media global (37%).
El informe también señala que las que tienen más éxito aquellas compañías que, además de implementar la IA, reinvierten el tiempo ganado en su personal.
LA PARADOJA DE LA PRODUCTIVIDAD DE LA IA
Aunque el 85 por ciento de los trabajadores a nivel global asegura ahorrar entre una y siete horas semanales gracias a estas herramientas, gran parte de esos minutos se ven absorbidos por la revisión y reelaboración de los contenidos de baja calidad generados por la IA, generando una falsa sensación de productividad y retorno de la inversión.
Casi el 40 por ciento del tiempo que ahorra la IA se pierde en corregir errores, reescribir contenidos o verificar resultados de herramientas genéricas. Solo el 14 por ciento de los empleados a nivel global obtiene resultados totalmente positivos de forma consistente.
Los profesionales que emplean la IA a diario son los más optimistas: más del 90 por ciento cree que les ayudará a conseguir mejores resultados. No obstante, también soportan la mayor carga, ya que el 77 por ciento revisa el trabajo generado por la IA con la misma atención que el trabajo realizado por humanos, si no más.
Los empleados más jóvenes soportan la mayor carga. Casi la mitad (46%) de los trabajadores mundiales que más tiempo dedican a revisar y corregir contenidos generados por la inteligencia artificial tienen entre 25 y 34 años.
Una de las principales prioridades para el 66 por ciento de los directivos a nivel global es la formación, pero sólo el 37 por ciento de los trabajadores que revisan a menudo sus contenidos realizados con IA tiene acceso a ella, reflejando una brecha entre los objetivos de dirección y la experiencia de los equipos.
En España, el patrón se repite: un 68 por ciento de directores prioriza la reinversión de la productividad conseguida en programas de aprendizaje y desarrollo, aunque solo un 53 por ciento de los empleados percibe un aumento real de estas iniciativas.
Asimismo, se destaca que los puestos de trabajo no han evolucionado al ritmo de la IA. En la mayoría de las compañías (89%) a nivel mundial menos de la mitad de los puestos se han actualizado para reflejar las capacidades de la IA. Los equipos usan estas herramientas dentro de estructuras antiguas.
REINVERTIR LOS BENEFICIOS DE LA IA EN LAS PERSONAS
La mayoría de las organizaciones coincide en que los beneficios de la IA deberían repercutir en los empleados, pero hoy en día la reinversión sigue orientándose hacia otros ámbitos. Es más probable que las empresas destinen los ahorros generados por la IA a tecnología (39%) que al desarrollo de los empleados (30%). Y, en lugar de aprovechar el tiempo ahorrado para desarrollar habilidades, muchas simplemente aumentan la carga de trabajo (32%), dejando a los empleados que se las arreglen solos con la IA.
Sin embargo, las organizaciones que están obteniendo resultados reales están tomando una decisión distinta. Los empleados con experiencias positivas con la IA tienen muchas más probabilidades de utilizar el tiempo ahorrado para aumentar el valor de su trabajo (57%) -mediante un análisis más profundo, una toma de decisiones más sólida y un pensamiento estratégico-, en lugar de limitarse a asumir más tareas. Además, es mucho más probable que hayan recibido formación para el desarrollo de nuevas habilidades (79%).