MADRID, 14 Ene. (EUROPA PRESS) - El aparato de justicia de Irán ha prometido este miércoles impulsar rápidamente procesos contra los detenidos durante las movilizaciones antigubernamentales que estén acusados de matar a civiles o miembros de las fuerzas de seguridad, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtiera a Teherán contra la opción de ejecutar a arrestados por las protestas.
El jefe del aparato judicial iraní, Gholamhosein Mohseni-Ejei, ha afirmado durante una visita a un centro de detención que "los responsables de decapitar o quemar viva a la gente en las calles deben ser juzgados y castigados lo antes posible", según ha informado la cadena de televisión pública iraní, IRIB.
La palabras de Ejei han llegado horas después de que Trump advirtiera en una entrevista a la cadena de televisión CBS de que Estados Unidos "adoptará acciones muy firmes" en caso de que Irán empiece a ejecutar a personas detenidas e imputadas en relación con las protestas, después de que una ONG denunciara que el primer ajusticiamiento podría tener lugar este mismo miércoles.
El Gobierno de Irán ha acusado a "terroristas" de estar detrás de los disturbios de los últimos días y de matar a civiles y miembros de las fuerzas de seguridad para elevar el balance de víctimas con el objetivo de dar una "excusa" a Trump para lanzar una intervención militar en el país centroasiático.
El Ministerio de Inteligencia iraní ha anunciado durante la jornada que hasta la fecha han sido detenidas cerca de 300 personas implicadas en disturbios, incluidos varios "cerebros" de las movilizaciones en la capital, Teherán, incluido uno acusado de incendiar dos mezquitas y matar a dos miembros de la fuerza paramilitar Basij.
La cartera ha subrayado que las fuerzas de seguridad han incautado además armas y explosivos durante las operaciones, antes de destacar que han sido abiertos 20 casos por los presuntos lazos entre estas personas y "grupos afiliados al régimen israelí", tras las acusaciones contra Israel y Estados Unidos por azuzar las protestas.
En este contexto, está previsto que este mismo miércoles se celebre un funeral en honor a cien civiles y miembros de las fuerzas de seguridad muertos durante los incidentes, tal y como ha confirmado el director de la Fundación de Mártires, Ahmad Musavi, tal y como ha recogido la cadena de televisión iraní Press TV.
La ONG Human Rights Activists (HRA) denunció el martes que 1.850 personas, incluyendo nueve niños, han muerto como consecuencia de la represión de las protestas y cifró en más de 16.700 los detenidos por las fuerzas de seguridad iraníes. La cifra es muy superior a los 734 muertos denunciados por la organización Iran Human Rights (IHR), mientras que HRANA, con sede en Estados Unidos, habla de más de 2.400 muertos.
Las autoridades iraníes han acusado a Estados Unidos e Israel de azuzar las protestas y respaldar los disturbios, con su ministro de Exteriores, Abbas Araqchi, asegurando el lunes que las manifestaciones derivaron en violencia para dar una "excusa" al presidente estadounidense, Donald Trump, para intervenir militarmente en el país centroasiático.
Araqchi hizo hincapié además en que "la situación esté bajo control" de las autoridades y las fuerzas de seguridad, al tiempo que destacó que Teherán "no quiere guerra, pero está totalmente preparado para una" y apostó por unas "negociaciones justas" con Estados Unidos, tras las amenazas de Trump sobre un posible ataque contra territorio de Irán.