Sr. Director:
Cada 30 de junio Chile conmemora el DÃa del Bombero, una fecha que honra la fundación del primer cuerpo de voluntarios en ValparaÃso.
Un origen marcado por las llamas, debido a que la historia de este dÃa se remonta a un trágico incendio que azotó ValparaÃso el 15 de diciembre de 1850. En la medianoche, un incendio comenzó en la cigarrerÃa de Carmen Olivos, ubicada en la esquina de las actuales calles Prat y Lord Cochrane. Las llamas se propagaron rápidamente, consumiendo 37 viviendas y establecimientos comerciales.
Ante la tragedia, la comunidad se unió para combatir el fuego. Vecinos, tripulantes de embarcaciones extranjeras y autoridades locales trabajaron incansablemente hasta extinguir las llamaradas. Este evento marcó un antes y un después en la ciudad, dejando en evidencia la necesidad de contar con un cuerpo dedicado a la extinción de incendios.
El nacimiento de una vocación, publicaba El Mercurio de ValparaÃso en un artÃculo donde hacÃa referencia a la necesidad de organizar un grupo de bomberos para la ciudad. La idea resonó entre la población, que habÃa vivido en carne propia la devastación del incendio. Tras varias reuniones y con el apoyo de las autoridades, se realizó la primera convocatoria para formar un Cuerpo de Bomberos en Chile.
El 30 de junio de 1851, no se conformó solo una, sino cuatro compañÃas, gracias al entusiasmo de los voluntarios que querÃan servir a su comunidad. Este dÃa se convirtió en un hito en la historia de la protección civil en nuestro paÃs.
Un reconocimiento merecido, porque si bien la fecha oficial del DÃa del Bombero se instauró en 1962, durante el gobierno del Presidente Jorge Alessandri RodrÃguez, la labor de los bomberos se ha reconocido desde sus inicios. Su trabajo abnegado y su compromiso con la ciudadanÃa los han convertido en héroes anónimos que merecen nuestro más profundo agradecimiento.
Un llamado a la acción. El DÃa del Bombero es una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de la prevención y la seguridad. Debemos tomar conciencia de los riesgos que enfrentamos y adoptar medidas para evitar accidentes. También podemos apoyar a los bomberos voluntarios, colaborando con sus instituciones o participando en actividades de recaudación de fondos.
Cada 30 de junio, al ver desfilar los carros bomba y a los bomberos, recordemos su valentÃa y entrega. Aplaudamos su labor y agradezcamos su constante disposición a protegernos.
José Pedro Hernández, Académico Facultad de Educación, UDLA