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Leonardo Quijarro Santibáñez |
Hay reuniones cuyo comunicado importa menos que la imagen de ésta. Este lunes 26 de octubre, en Teherán, se produjo una de estas situaciones. En las vísperas de completar 8 meses de conflicto en el Oriente Medio, entre Estados Unidos, Israel e Irán, altos representantes de Arabia Saudita, Turquía y Pakistán, integrantes del reciente firmado Acuerdo de La Meca, se reunieron con autoridades iraníes, para evitar que se reanude el conflicto armado, siendo la primera visita de un alto funcionario saudita a Irán desde que comenzó la guerra.
Este 30 de septiembre, en Bagdad, el primer ministro Ali al-Zaidi proclamó "una nueva etapa" definida por la soberanía y la fortaleza institucional de Irak. Con la salida de las últimas tropas estadounidenses, concluye la coalición que, durante doce años, combatió al Estado Islámico. Por su parte, el relato desde Washington habla de una misión cumplida. Ambas lecturas contienen una parte de verdad; sin embargo, un país no se vuelve soberano por decreto ni por ceremonia.
El 20 de septiembre concluyó en Rusia un proceso electoral que, más que abrir una etapa nueva, confirmó la continuidad de la que ya conocemos. Se trató de las elecciones legislativas para renovar la Duma Estatal, las primeras desde que Moscú iniciara la “Operación Militar Especial contra Ucrania en 2022, celebradas del 18 al 20 de septiembre, con el partido del presidente Vladimir Putin, Rusia Unida, dado por ganador prácticamente sin rivales de oposición reales.
El 11 de septiembre de 2026, combatientes hutíes desembarcaron en la isla de Perim, también conocida como Mayyun, un peñón volcánico que divide en dos canales de navegación el estrecho de Bab el-Mandeb.
El conflicto en Oriente Medio, después de algún periodo de calma, volvió a reactivarse a contar de la semana pasada. Los ataques estadounidenses contra instalaciones de la Guardia Revolucionaria de Irán en las islas de Qeshm y Larak, y en las localidades costeras de Bandar Abbas, Sirik, Konarak y Chabahar, junto con la represalia iraní contra bases norteamericanas en Jordania, Kuwait y Bahréin, confirman un patrón ya visto en oportunidades anteriores en este conflicto: golpes de alta visibilidad mediática y bajo rendimiento estratégico.
Han pasado algo más de 5 meses desde que, en la madrugada del 28 de febrero de 2026, cazabombarderos estadounidenses e israelíes iniciaron una oleada de ataques sobre territorio iraní ante la negativa del país persa de dar cumplimiento a las resoluciones de Naciones Unidas respecto del no desarrollo de capacidades nucleares que pudieran ser empleadas militarmente.
La firma del Memorando de Entendimiento de 14 puntos entre Estados Unidos e Irán, representará el punto de inflexión geopolítico más interesante en lo que va de este año 2026.
El 28 de febrero de este año, la arquitectura de seguridad de Oriente Medio saltó por los aires con el inicio de la operación conjunta estadounidense e israelí denominadas “Furia Épica” y “Rugido del León”, respectivamente. El estableció un "Cese al Fuego" el pasado 8 de abril bajo el pretexto, del inicio de conversaciones de paz, con plazos perentorios y ultimátum que, sucesivamente, se han ampliado hasta hoy en que se cumplen cien días de hostilidades. Desde una perspectiva militar y geopolítica, la pregunta no es solo quién ha disparado más misiles, sino si los objetivos iniciales justifican el estado actual del tablero global. ¿Es este el escenario que Washington, Tel Aviv, Bruselas y Teherán esperaban?
Desde la perspectiva del siglo XXI, el análisis de la historia global nos obliga a mirar el pasado no como una simple acumulación de efemérides, sino como un mapa de navegación ética. Vivimos en un ecosistema global hiperconectado, pero profundamente fracturado.