Germán Pinto



Germán Pinto

La semana pasada hemos conocido el anuncio que el presidente de la República hizo respecto al proyecto de reforma previsional, que es la segunda importante y vital iniciativa legal de su programa de gobierno y que es muy apetecida por la población.

El sector minero chileno está viviendo un momento estratégico muy importante, dado el avance de los vehículos eléctricos que, bien podemos colegir, son una solución a los problemas de contaminación de las cuidades densamente pobladas

Mucha preocupación me causa el rumbo que está tomando la reforma tributaria que está impulsando el ministerio de hacienda, porque está tomando un rumbo que no aporta a la solución de las necesidades sociales que están demandando vehemente diversos sectores sociales.

Puede resultar un tanto insolente el título que he escogido para mi columna de esta semana, al vincular el proyecto de reforma tributaria con un plan impopular que terminó por convertirse en un adjetivo de aquello que nace revolucionario, transformador y que termina siendo un gran fracaso. 

A poco andar la tramitación de la reforma tributaria que busca establecer un nuevo sistema de tributación para nuestro país, se han manifestado muchas críticas que han motivado indicaciones antes que se haya realizado la votación en general de su texto en el Congreso, lo que evidencia lo “político” que ha sido su tramitación y no sustentada en fundamentos técnicos.

El Presidente de la República intervino en el IX Encuentro Anual del Comercio el viernes recién pasado, evento organizado por la Cámara Nacional de Comercio, comentando aspectos del Presupuesto 2023 y haciendo diversas alusiones al empeño que su administración quiere realizar para reactivar nuestra economía, como también algunas referencias al proyecto de Reforma Tributaria Hacia un Pacto Fiscal por el Desarrollo y la Justicia Social que está siendo tramitada en el Congreso en estos momentos.

Es una verdad palmaria que las “fuerzas sociales” han conminado a las autoridades (actuales y pasadas) de nuestro país, a dar diligente satisfacción a las necesidades sociales que aún no han sido resultas, pese al crecimiento económico que ha experimentado el país en los últimos 30 años. 

Las rentas de un bien raíz urbano solo puede provenir su arrendamiento, es decir, cuando el dueño entrega la posibilidad de uso y/o goce a otra persona por un tiempo determinado.

El 4 de septiembre recién pasado será recordado, entre muchos otros aspectos, como el día en que Chile no aprobó un proyecto de constitución, ejercicio democrático inédito en el mundo, porque nunca una iniciativa constitucional había fracasado, es decir, el pueblo dijo que no le gustaba esa “carta magna” que regularía el poder estatal de la forma como estaba establecida.

El proyecto de ley de reforma tributaria que está siendo tramitado en el Congreso tiene el gran objetivo de incrementar en 12 mil millones de dólares la recaudación fiscal, cifra necesaria para financiar las promesas de campaña y las necesidades sociales que se han demandado vehementemente desde octubre de 2019, aunque se ha estimado en 41 mil millones de dólares las sumas necesarias para financiar el nuevo Chile que surgiría de la propuesta de constitución que votaremos el próximo 4 de septiembre. Independientemente una u otra cifra, esta reforma necesita aumentar muchísimo la recaudación fiscal.