​Niños de 2 a 9 años fueron los más accidentados por productos de consumo entre 2019 y 2020

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Sernac

El informe elaborado por el SERNAC con datos proporcionados por COANIQUEM y dos de los principales hospitales pediátricos del país concluyó que los recipientes pequeños (tazas, vasos, etc.), camas y tinas fueron los causales con mayor cantidad de accidentes en los niños durante los años 2019 y 2020.

El análisis incluyó cifras entregadas por COANIQUEM y por los hospitales Luis Calvo Mackenna y Roberto del Río, instituciones con las que el SERNAC tiene convenios, con el fin de detectar productos que por problemas de calidad o falta de advertencias, provoquen accidentes. Asimismo, busca desarrollar acciones de prevención respecto a aquellos que causen accidentes por mal uso.


Principales resultados

El análisis dio cuenta que durante el periodo 2019-2020 se registraron 14.039 ingresos asociados a lesiones por productos de consumo.

De ellos, los datos dan cuenta que la mayor parte de los lesionados son niños, entre los 2 a 9 años, con 7.698 casos (54,83%), mientras que en el rango de los 10 a 14 años, fueron 2.984 (21,26%) casos del total registrado.

Los productos más frecuentes asociados a lesiones, en este periodo, corresponden a "recipientes pequeños" (tazas, vasos), con un total de 1197 casos registrados, seguido por "camas" con 1090 casos, "tinas" con 1017, recipientes grandes (680), hervidores eléctricos (607), estufas (509), escaleras (412) y bicicletas (410).

Dada la especialidad de cada una de estas instituciones, la mayoría son accidentes con resultado de quemaduras de diversa gravedad relacionada principalmente a recipientes grandes y pequeños, hervidores, tinas y estufas, mientras que, según las cifras entregadas por el Hospital Luis Calvo Mackenna, los incidentes están asociados a caídas, golpes, contusiones y eventos de diversa índole.

Mientras que en lo relativo a la localización de las lesiones, los datos indican que en gran parte de los casos el incidente estuvo relacionado a zonas como cabeza y cuello (41.88%), seguidos por el tronco, con un 28.89%.

En razón de lo anterior, podemos inferir que el tipo de lesiones atendidas por cada institución, tienen temporalidades distintas, probablemente asociada a factores climáticos (invierno, por ejemplo) y festividades, salvo por los meses de enero y septiembre, en que existe coincidencia en los aumentos de casos para todas ellas.


Conclusiones

Es fundamental seguir estableciendo mesas de trabajo especificas con todos los actores en cada producto, a fin de revisar en profundidad las características y circunstancias en las que ocurren estas lesiones.

Un ejemplo de este tipo de trabajo es la mesa de trabajo de hervidores eléctricos, iniciada a partir de los resultados de estos informes en años anteriores y que, debido al contexto nacional, se encuentra en pausa.

Lo anterior, ya que es necesario profundizar en cada registro, a fin de indagar si la lesión se asocia de manera directa al producto relacionado, o si corresponde más bien a problemas en el "uso" o "mal uso" de los mismos, lo que permitiría plantear de mejor manera, estrategias para abordarlos e identificando aquellos productos que puedan requerir mayor atención.

Además de gestionar acciones con otros actores sectoriales para definir herramientas más transversales para el levantamiento de la información desde los distintos centros de salud, a incorporar en el mediano plazo, información regional relativa a lesiones asociadas a productos de consumo.

Hay que recordar que:

Que el derecho a la seguridad en el consumo de productos está resguardado en la Ley de Protección de los derechos de los consumidores.

Que las empresas tienen el deber de proveer productos seguros, y el de notificar y tomar las medidas preventivas y correctivas que sean necesarias para no poner en riesgo la seguridad de las personas.

Que los "accidentes" se pueden prevenir, y ésta es la gran tarea a la que debemos abocarnos desde los distintos sectores de la sociedad.