MADRID 6 Nov. (EUROPA PRESS) -
El Banco de Canadá y el Gobierno del país norteamericano han emitido un comunicado como parte de la revisión del marco de política monetaria, que realizan cada cinco años, en el que constatan su compromiso con el control de la inflación y su objetivo al 2%, y dejan de lado la posibilidad de adoptar un mandato dual que incluya el máximo empleo.
"El Gobierno y el Banco coinciden en que la política monetaria debe promover el bienestar económico y financiero de los canadienses. Asimismo, coinciden en que la mejor manera de lograrlo es manteniendo la inflación baja, estable y predecible, protegiendo así a los canadienses de grandes aumentos en el coste de vida", reza la nota conjunta.
De esta manera, las autoridades canadienses ha indicado que una política monetaria centrada en la estabilidad de precios "contribuye al crecimiento económico, apoya la inversión y la creación de empleo, y fomenta la confianza en la economía canadiense".
El texto sostiene que en los últimos cinco años las interrupciones en las cadenas de suministro posteriores a la pandemia, los rápidos cambios en la demanda y los conflictos geopolíticos han disparado la inflación en todo el mundo, lo que ha reforzado la importancia de un marco "claro y creíble" para la fijación de los objetivos de inflación.
"El Banco de Canadá ha reflexionado sobre el período de alta inflación y su respuesta política. Este episodio puso de manifiesto que la elevada inflación impone costes significativos a los hogares y las empresas, erosionando el poder adquisitivo de los canadienses y su percepción de la equidad de nuestro sistema económico", reafirman.
De la misma manera, han afirmado que han fortalecido sus herramientas analíticas para evaluar mejor cómo las perturbaciones de la oferta se transmiten a la inflación canadiense, y cómo debe responder la política monetaria cuando dichas perturbaciones son mayores y más persistentes de lo normal.
Igualmente, Gobierno y Banco de Canadá han hecho mención a los cambios en el comercio internacional, así como a la reconfiguración de las cadenas de suministro y las modificaciones en los flujos de inversión, en un momento marcado por las tensiones y la imposición de aranceles con su vecino y tradicional socio comercial Estados Unidos.
"La estabilidad de precios protege el poder adquisitivo de los hogares y permite a las empresas planificar e invertir con confianza. Además, fomenta el máximo empleo sostenible y el crecimiento económico. Asimismo, promueve un entorno financiero estable", han establecido.
La anterior revisión del marco, realizada bajo el mandato de Justin Trudeau, mencionaba que la entidad central debía "buscar activamente el máximo nivel sostenible de empleo cuando las condiciones lo justifiquen". Igualmente en esta nueva edición, que no se volverá a examinar hasta 2031, se eliminan las alusiones al cambio climático.