MADRID 6 Nov. (EUROPA PRESS) -
Las autoridades de Ucrania han situado este viernes en 53 los muertos por el ataque perpetrado el lunes por el Ejército de Rusia contra un colegio utilizado como centro de ayuda humanitaria en la localidad de Komishuvaya, en la provincia ucraniana de Zaporiyia, ubicada en el este del país y parcialmente ocupada en el marco de la invasión rusa.
Tras las últimas labores de búsqueda, los equipos de emergencias han indicado que en total ya se han recuperado los cuerpos de 53 personas que habrían quedado atrapadas bajo los escombros tras el brutal ataque.
Así lo ha confirmado la portavoz de la Dirección General del Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania, Yulia Barisheva, que ha indicado que "se estima que otras 50 personas siguen desaparecidas", por lo que la cifra podría aumentar, tal y como ha recogido la agencia de noticias Ukrinform.
Barisheva ha señalado que las labores continúan en la zona con ayuda de perros de rastreo, al tiempo que ha denunciado las constantes amenazas de bombardeos y nuevos ataques contra los rescatistas en la zona.
El gobernador de Zaporiyia, Mijailo Semikin, denunció el martes que "el enemigo atacó de forma insidiosa la ciudad en el momento en el que había gente recibiendo ayuda humanitaria en un centro de resiliencia comunitaria" y agregó que el Ejército ruso lanzó "nueve bombardeos" contra el lugar usando entre otro armamento bombas FAB-3000, destinada a la destrucción de fortificaciones.
Por su parte, el coordinador humanitario de Naciones Unidas en Ucrania, Matthias Schmale, destacó que la mayoría de las víctimas son "residentes locales que acudieron a la escuela local para obtener ayuda y empleados de la administración local", antes de añadir que ataques posteriores mataron también a dos rescatistas y cuatro policías.