La UE y Canadá se emplazan a 2027 para dar forma a un estatus de "miembro asociado" de Ottawa

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Bruselas y Ottawa lanzan una 'Alianza para el Futuro' con la que buscan reforzar su integración económica, tecnológica y estratégica

BRUSELAS, 30 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Unión Europea y Canadá han acordado este viernes trabajar para definir antes de su próxima cumbre bilateral, prevista para 2027, un nuevo modelo de asociación que permita estrechar sus relaciones hasta un nivel más cercano al de los Estados miembro del bloque comunitario, aunque sin llegar a la adhesión plena del país norteamericano.


Así se recoge en la declaración conjunta adoptada durante la 21ª cumbre entre la UE y Canadá, celebrada en Montreal, en la que ambas partes han anunciado la puesta en marcha de una "Alianza para el Futuro" con el objetivo de crear un "espacio común de prosperidad y seguridad económica" y avanzar hacia una relación más integrada en los ámbitos comercial, industrial, tecnológico y estratégico.


En concreto, Bruselas y Ottawa se han comprometido a "trabajar para definir", de aquí a la cumbre UE-Canadá de 2027, el concepto de una asociación "cada vez más estrecha" de Canadá con la UE, "sin llegar a la plena adhesión", con la intención de reforzar su autonomía estratégica y responder conjuntamente a los desafíos internacionales.


La declaración conjunta evita, sin embargo, utilizar la denominación de "miembro asociado" planteada por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ante las reticencias de algunos Estados miembros. Pese a ello, el primer ministro canadiense, Mark Carney, ha defendido expresamente esta fórmula durante su comparecencia ante la prensa.


"Hoy avanzamos hacia la condición de miembro asociado de Canadá y lanzamos una nueva Alianza para el Futuro que dará resultados ahora y en el futuro. Esto no ha hecho más que empezar", ha afirmado Carney, quien ha avanzado que ambas partes trabajarán en los próximos meses para determinar el contenido y el alcance de esta nueva relación.


El primer ministro canadiense ha explicado que en los próximos meses ambas partes determinarán "el contenido, la dimensión y el alcance" de esta nueva fórmula de asociación y ha avanzado que espera concluir las negociaciones y conversaciones para junio, cuando tiene previsto participar en una reunión del Consejo Europeo.


UNA ASOCIACIÓN ÚNICA EN SU GÉNERO


Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha defendido que la relación entre Bruselas y Ottawa es "tan especial" que ambas partes quieren "crear algo nuevo" que vaya "más allá de una simple asociación", aunque sin llegar a la plena adhesión al bloque comunitario.


"Nuestra asociación será la más cercana, profunda y única de su género", ha asegurado Costa, quien ha apostado por reforzar los vínculos políticos e institucionales entre ambos socios y avanzar hacia una cooperación que refleje su condición de "socios estratégicos, aliados y amigos cercanos".


En la misma línea, Von der Leyen ha sostenido que "Canadá es, sin duda, el país más europeo fuera de Europa" y ha defendido la posibilidad de construir "una asociación que se acerque más a la condición de miembro que cualquier otra" desarrollada hasta ahora por la Unión Europea.


"El concepto de miembro asociado es un territorio inexplorado, pero tenemos la ambición, la confianza y la creatividad para darle forma juntos", ha señalado la jefa del Ejecutivo comunitario, quien ha insistido en que esta nueva fórmula "no es una asociación contra nadie, sino a favor de nuestra fortaleza común".


Un día antes, la conservadora alemana admitió eso sí que, sea la forme que adopte la nueva asociación con Canadá, el país norteamericano nunca podrá ser miembro de la Unión Europea "por razones geográficas".


UNA ALIANZA EN UN CONTEXTO INTERNACIONAL TENSIONADO


Más allá del futuro encaje institucional de Canadá con la Unión Europea, la nueva "Alianza para el Futuro" busca reforzar la cooperación entre ambos socios en un contexto internacional marcado por las "tensiones geopolíticas", la fragmentación económica y la "creciente competencia por los recursos y las tecnologías estratégicas".


Para ello, Bruselas y Ottawa se han comprometido a profundizar sus relaciones comerciales y regulatorias, fortalecer las cadenas de suministro y reducir sus dependencias estratégicas en sectores como las materias primas críticas, la energía, las tecnologías digitales y los medicamentos esenciales.


La alianza también contempla una mayor coordinación en política exterior y seguridad, así como el impulso de la cooperación industrial y la ampliación de las oportunidades de intercambio entre estudiantes, investigadores y trabajadores de ambos lados del Atlántico.


"Este es un momento para actuar con claridad y ambición", han señalado los líderes europeos y canadienses en la declaración conjunta, en la que han defendido que una mayor integración económica, tecnológica y estratégica permitirá reforzar la prosperidad, la seguridad y la autonomía de ambos socios.

europapress