MADRID 23 Oct. (EUROPA PRESS) -
El precio de la onza de oro cotiza este viernes al borde de la cota psicológica de los 4.000 dólares, un límite que ha llegado a traspasar puntualmente a primera hora de la sesión, en un contexto marcado por el repunte del petróleo hasta los 115 dólares y de las tensiones en Francia, que han elevado su prima de riesgo hasta los 175 puntos básicos y ha provocado caídas en los principales parqués europeos en los últimos días.
En concreto, el precio del metal ha descendido hasta los 3.990,20 puntos sobre las 4.00 horas de este viernes, cerca de mínimos de julio, pero ha remontado hasta los actuales 4.036 dólares. Así, en este momento el oro cede un 0,57% y acumula un descenso del 7,88% en 2026 y del 2,62% en un año.
"El precio del metal se ve afectado por las fuertes subidas del crudo: la inflación se sigue disparando en las grandes economías mundiales, justificando nuevas subidas de tipos de interés", resumen los analistas de XTB.
De hecho, el estratega de divisas en J. Safra Sarasin Sustainable Asset Management, Claudio Wewel, espera que el oro "retome una trayectoria alcista" una vez que los tipos reales comiencen a descender en los próximos trimestres.
Por otra parte, los analistas de Renta 4 han especificado que se trata de "un movimiento que hace pensar en una venta por liquidez para coberturas de márgenes y requerimientos de capital típico de caídas bruscas en la renta variable".
Al hilo de esta explicación, el director de investigación Next Generation de Julius Baer, Carsten Menke, ha apuntado que las posiciones en productos respaldados por activos físicos continúan mostrando "una gran resiliencia" y las ventas de carácter especulativo "tampoco parecen ser muy significativas".
"Una posible fuente de presión vendedora podría ser la necesidad de los inversores chinos de obtener liquidez, a raíz de las recientes medidas adoptadas en el país contra la tenencia de capitales en el extranjero", agrega.