MADRID 23 Oct. (EUROPA PRESS) -
El ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, ha declarado que el tiroteo que ha dejado un muerto y cuatro heridos este viernes en dos localidades de la región de Yvelines, a las afueras de París, se trata de un "atentado terrorista" que la Fiscalía investiga ya con el posible agravante de crimen de odio por motivos racistas.
Armado con una subametralladora STEN de la Segunda Guerra Mundial y desplazándose en coche, un individuo abrió varias ráfagas de fuego en las ciudades de Trappes y la vecina La Verrière antes de acabar detenido en la localidad de Coignières, cerca de una zona comercial.
Sus disparos mataron a una persona de origen africano e hirieron de gravedad a otra persona en Trappes, según el alcalde de la ciudad, Alí Rabeh. Minutos después, ya en La Verrière, hirió a otras tres, entre ellas una niña de 12 años, que ha recibido ocho balazos. Los médicos han conseguido estabilizarla pero sigue muy grave.
El sospechoso ha sido identificado como Kévin T., un ciudadano francés de 39 años, conocido por la Policía pero sin pertenencia a las bases de datos de "radicalizados" en el país, según fuentes policiales a los medios franceses.
En cualquier caso, la Fiscalía Nacional Antiterrorista, en un comunicado, ha anunciado el comienzo de una investigación por "homicidio en relación con una empresa terrorista, con la circunstancia de que los actos se cometieron por pertenencia real o supuesta a una presunta raza, etnia, nación o religión específica".