El Fondo Global de Pensiones del Gobierno de Noruega, el mayor fondo soberano mundial, registró un resultado negativo de 278.000 millones de coronas (26.388 millones de euros) en el tercer trimestre, cuando se anotó una rentabilidad negativa del 0,5% como consecuencia principalmente de su exposición al mercado de bonos.
"La rentabilidad del fondo se mantuvo prácticamente plana, con un ligero descenso, ya que el aumento de los tipos de interés provocó un deterioro en los resultados de nuestras inversiones en renta fija", ha explicado Trond Grande, consejero delegado adjunto de Norges Bank Investment Management (NBIM), la entidad adscrita al banco central noruego.
De este modo, el retorno alcanzado por el vehículo que invierte en el exterior los ingresos de Noruega procedentes del gas y el petróleo fue inferior en 0,18 puntos porcentuales al ofrecido por el índice de referencia.
En concreto, la rentabilidad de las inversiones en renta variable del fondo fue del 0,5%, mientras que las inversiones en renta fija ofrecieron un retorno negativo del 3,5% y las posiciones en bienes raíces no cotizados rentaron un 0,4%. De su lado, la rentabilidad de las infraestructuras de energías renovables no cotizadas fue del 7,5%.
"Las empresas energéticas fueron las que más subieron, mientras que sectores sensibles a los tipos de interés, como las empresas de servicios públicos y el sector inmobiliario, sufrieron descensos", ha añadido Trond Grande.
El valor del vehículo inversor al cierre del trimestre era de 22 billones de coronas noruegas (2,08 billones de euros), frente a los 22,68 billones de coronas (2,15 billones de euros) a finales del segundo trimestre.
El 72,1% del fondo estaba invertido en acciones, el 25,8% en renta fija, el 1,6% en inmuebles no cotizados y el 0,5% en infraestructura de energía renovable no cotizada.