MADRID 16 Oct. (EUROPA PRESS) -
Las probabilidad de que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) acometa a finales de octubre una nueva subida de los tipos de interés, tras el alza de 25 puntos básicos anunciada en septiembre, que situó el precio del dinero en el rango objetivo del 3,75% y 4%, se aliviaba este viernes, después de que el banquero central estadounidense, Kevin Warsh, haya asegurado que en el último mes "todo se ha ajustado a nuestras expectativas".
En una conversación con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, el presidente de la Fed ha reiterado el compromiso del banco central de EEUU con la estabilidad de precios, recordadando que se eliminaron algunas medidas de estímulo hace aproximadamente un mes.
No obstante, Warsh ha asegurado que "en términos generales, durante el mes que ha transcurrido desde entonces, todo se ha ajustado a nuestras expectativas", a pesar de que esta semana se conoció que el Índice de Precios de Consumo (IPC) de Estados Unidos escaló al 3,7% interanual en septiembre.
En cualquier caso, el 'Guardián del dólar' ha reiterado que la entidad volverá a reunirse un par de veces más en 2026, y ese será el momento clave en el que analizará la situación. "No prejuzgo las reuniones. No creo en predecir ahora lo que haré en las reuniones que tenemos en lo que resta del año", ha añadido.
Según la herramienta de previsión del mercado de CME, la probabilidad de que la Fed mantenga tipos en su reunión de octubre era del 85%, cuando ayer, antes de las palabras de Warsh, se situaba en el 72% y hace un mes rondaba el 50%, mientras que la posibilidad de una subida de un cuarto de punto ha caído del 48% de hace un mes a alrededor del 15% actualmente.
Por otro lado, el presidente de la Fed ha destacado, no solo la resiliencia demostrada por la economía de Estados Unidos, sino también un auge de la inversión más allá del impulso relacionado con la IA, lo que fortalece y da solidez a la economía.
En este sentido, Warsh ha apuntado a que casi en todas partes de la economía global se observa una resiliencia difícil de predecir hace unos meses ante lo que está sucediendo en la geopolítica y los focos de tensión en todo el mundo, así como el desafío común de la inflación, que no es exclusiva de Estados Unidos.
"Se produjo un endurecimiento simultáneo de la política monetaria en la mayoría de los lugares del mundo y eso significa que no hay quienes se benefician sin contribuir", ha señalado, recordando que cada banquero central toma las decisiones que considera necesarias en función de su ámbito de competencia y las diferentes herramientas a disposición.