Las ONG critican la propuesta, mientras las firmas de defensa europeas y estadounidenses se disparan en Bolsa
MADRID, 16 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Fondo Global de Pensiones del Gobierno de Noruega, el mayor fondo soberano del mundo, podría dar un giro en su política de inversiones después de que un comité independiente, creado por el Gobierno noruego, haya recomendado rebajar los estándares éticos del vehículo inversor estatal para comenzar a invertir en el sector armamentístico y de la defensa, algo hasta ahora vetado por sus implicaciones morales.
El comité recibió el encargo de revisar el marco ético y otras cuestiones de la gestión responsable del fondo soberano y proponer cambios relativos al ámbito de la industria militar, en un contexto marcado por el impulso del sector en los últimos años.
El órgano ha concluido que el Norges Bank Investment Management (NBIM), entidad encargada de la gestión del vehículo inversor, debería relejar sus criterios respecto a las empresas dedicadas a la producción de armas nucleares o componentes relacionados, siempre y cuando estas compañías tengan su sede en un país considerado poseedor de armas nucleares conforme al Tratado sobre la no proliferación de las armas nucleares y sea aliado de Noruega.
A fin de cuentas este criterio aplica para la gran mayoría de las empresas del sector de la defensa occidentales, con lo que abriría la puerta a inversiones en firmas europeas y estadounidenses que en los últimos años están experimentando un importante crecimiento al calor de las políticas de rearme del bloque atlantista.
"La situación en materia de política de seguridad ha cambiado: estamos reforzando nuestra defensa nacional, la protección que brinda el 'paraguas nuclear' de la OTAN ha cobrado mayor importancia y las empresas que vuelven a ser admitidas fabrican armas que necesitamos para nuestra propia protección", reza el comunicado del comité.
Por otro lado, ha propuesto centrar los criterios en la conducta empresarial, frente a la regla establecida de enfocar la supervisión en los estados, primando los canales diplomáticos para estas cuestiones.
"Por consiguiente, se propone eliminar el criterio que exige una evaluación explícita del uso de armas por parte de los Estados conforme al derecho internacional humanitario", ha indicado.
De la misma manera, el comité ha recomendado restar importancia a al papel del consejo de ética, encargado hasta el inicio del proceso de revisión de sugerir medidas específicas, para que se responsabilice únicamente de evaluar el riesgo moral de las inversiones.
"El comité subraya que el Norges Bank debe estar preparado para situaciones en las que un conflicto derive en una guerra. Las propuestas del Comité están diseñadas para permitir que el banco responda con rapidez ante tales escenarios. Debe prepararse para realizar ejercicios sobre posibles situaciones, garantizando al mismo tiempo que sus procesos de análisis de casos sigan siendo rigurosos", asegura la nota.
EL GOBIERNO VALORARÁ EL DICTAMEN
El ministro de Finanzas de Noruega, Jens Stoltenberg, ha confirmado que evaluarán el informe y que sus conclusiones serán sometidas a consulta, con fecha límite hasta el 15 de enero, al tiempo que ha agradecido a los expertos del comité su trabajo.
"Es una tradición arraigada que las decisiones importantes relativas a la gestión del Fondo se basen en evaluaciones profesionales exhaustivas y un amplio respaldo político. Todos aquellos que se preocupan por proteger el sistema de bienestar noruego deberían preocuparse por proteger el Fondo", ha destacado Stoltenberg.
"Ahora estudiaremos detenidamente las recomendaciones del comité y facilitaremos un amplio debate. Solo una vez finalizado este proceso, y tras haber considerado tanto el informe como las respuestas a la consulta, el Gobierno sacará sus propias conclusiones", ha completado.
AMNISTÍA INTERNACIONAL CRITICA LA PROPUESTA
La ONG Amnistía Internacional ha señalado que las recomendaciones emitidas por el comité debilitan enormemente la supervisión en materia de Derechos Humanos, reducen la transparencia y dificultan la exclusión de empresas vinculadas a abusos graves.
Amnistía ha argumentado que reducir los poderes del consejo de ética significa que las evaluaciones de riesgo emitidas no se divulgen cuando cumplan ciertas condiciones relacionadas con los intereses económicos del fondo, lo que supone un importante retroceso en la integridad y la rendición de cuentas.
Asimismo, han denunciado que las medidas propuestas excluyen del escrutinio a la venta de productos genéricos que podría estar vinculados a la industria militar como la computación en la nube, la inteligencia artificial y el análisis de datos.
"Los derechos humanos y la supervisión independiente no pueden ser opcionales cuando resultan inconvenientes o costosos. Noruega debe aplicar a la gestión de su propia riqueza los mismos principios que espera que otros respeten. Debe garantizar que la transparencia, la rendición de cuentas y los derechos humanos sigan siendo fundamentales en la gestión de su patrimonio. La propuesta del comité no debe ponerse en práctica", ha aseverado John Peder Egenaes, secretario general de Amnistía Internacional Noruega.
ESPALDARAZO A LAS FIRMAS DE DEFENSA
La posibilidad de que el mayor fondo soberano del mundo pueda introducirse en el sector de la defensa ha estimulado el hambre inversor en las principales empresas estadounidenses y europeas del ámbito militar y han experimentado importantes subidas en Bolsa.
En Europa, la alemana Rheinmetall (+6,26%), la italinana Leonardo (+4,77%), la francesa Thales (+2,77%), la británica BAE Systems (+2,59%) y, en menor medida, la española Indra (+0,92%), han cerrado la jornada bursátil de este viernes en verde.
Al otro lado del atlántico, las firmas estadounidenses también han visto impulsado su desempeño en los mercados, entre ellas, Lockheed Martin (+2,63%), Northrop Grumman (+2,70%), RTX (+3%) y General Dynamics (1,66%).